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joaquin sabina ¿Una futura canción?

Terminaba el mes de agosto, en Rota, donde veranea nuestro Joaquín Sabina rodeado de mar y de sus mejores amigos. En un íntimo acto de presentación de su libro A vuelta de correo, nos confesó que al igual que había hecho escribiendo Nube Negra, el grandísimo poeta Luis García Montero le había dado una letra para una canción que le encantaba y que iría en su próximo disco.

Cuando os hablé de esa magnífica noche, en la que el flaco agradeció el trabajo que en la web se realiza, aquí se publicó “A mi hermano Joaquín para que no se le olvide”, un regalo de Benjamín Prado cuando más lo necesitaba el alma de nuestro genio. Lo que no publiqué fue este video por no querer adelantar ni dañar nada del disco que venía en camino.

Tras año y medio guardándolo como tesoro que es, creo que es un buen momento para que todos conozcamos una perla en bruto que esperemos que algún día se convierta en canción. El nombre, la música… están por venir, ojalá lleguen algún día.

Pablo Garcés
Creador & Webmaster

joaquin sabina Nombres impropios

joaquin sabina, letra, embustera

No se puede afirmar
que me engañaba cuando me mentía.
se llamaba Osadía
y desde el primer día
tuvo la cobardía de avisar.

Quien tiene siete vidas
y dos ojos de gata callejera
no se va con cualquiera.
De su noche se espera
un broche de promesas incumplidas.

Mejor no equivocarse
no me pidas jamás lo que no doy
ya sabes cómo soy y si quieres me voy
dijo cuando acabo de desnudarse.

Ya ves
llegar a fin de mes
no era con ella asunto de dinero
se trataba más bien de merecer
un tren de pasajeros,
el tsunami de un mar hecho mujer
dispuesto en cada ola a renacer.
Se llamaba Herejía
cómo voy a saber
si me engañaba cuando me mentía.

Maestra en confundir
al diablo y al rey de los altares,
me citaba en los bares
con fuegos malabares
y luego se olvidaba de acudir.

La mañana y la tarde,
qué vaivén entre alarde y agonía,
todo lo confundía
su swing, porque sabía
mirar como un crepúsculo que arde.

Callada por respuesta
cuando jugué al dolor de corazón.
Su boca era un buzón de voz sin
compasión
dormido hasta la hora de la siesta.

Ya ves,
llegar a fin de mes
no era con ella asunto de intendencia.
se trataba más bien de comprender
la pura impertinencia
del sol cuando se cansa de asombrar,
del mostrador a la hora de cerrar.
Se llamaba ironía
y no puedo jurar
que me engañaba cuando me mentía.

Ya ves,
llegar a fin de mes
no era firmar un parte de sucesos,
se trataba más bien de envejecer
huérfano de sus besos
con fantasmas que aprenden a
crecer,
abrazos que se mueren por volver,
Se llamaba utopía,
me gusta imaginar
que me engañó cuando se despedía.
que me engañó cuando se despedía.

Título: Nombres impropios
Año: 2009
Letra: Joaquín Sabina y Luis García Montero
Música: Pancho Varona y Antonio García de Diego
Disco: Vinagre y Rosas (2009)

joaquin sabina Joaquín Sabina presenta “Vinagre y Rosas” en RNE

joaquin sabina

joaquin sabina, entrevista, video Descarga la entrevista a Joaquín Sabina en RNE

Joaquín Sabina ha presentado en la mañana de hoy su nuevo disco, Vinagre y Rosas, en RNE, en el programa de Juan Ramón Lucas “En días como hoy“. Puedes escucharla online o descargarla.

joaquin sabina Poetas celebran en Rota la amistad con Rafael Alberti

joaquin sabina, rota

“No fui tan amigo de Alberti como otros, pero puedo presumir de que fui uno de los pocos que meé con él en la tapia de la Real Academia. Si te despides, culpo a tu asesino. Si calla Alberti, se avinagra el vino del bar de El Puerto de Santa María”

Joaquín Sabina

Joaquín Sabina calificó el acto en Rota como una celebración de la amistad con Rafael Alberti, uno de los poetas más grandes que ha dado España y que era gaditano, casi como Joaquín Sabina y su grupo de amigos, que una vez más dieron un espectáculo hablado de los que queda un buen sabor de boca durante todo el año… hasta que vuelven.

El acto, organizado por IU, contó con los habituales Almudena Grandes, Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes, Javier Ruibal, Benjamín Prado y nuestro flaco.

Toca recordar en estos momentos el soneto que Joaquín Sabina le escribió…

joaquin sabina Video: Joaquín Sabina en la presentación del libro “Mañana no será lo que Dios quiera”

Video: Joaquín Sabina en la presentación del libro “Mañana no será lo que Dios quiera”

Hace unas semanas hablamos del nuevo libro de Luis García Montero, y aquí tenemos el video de la presentación.

joaquin sabina Mañana no será lo que Dios quiera

joaquin sabina, luis garcia monteroMañana no será lo que Dios quiera es el título del libro que uno de los mejores poetas de España, Luis García Montero, ha escrito. Y sobre él tenemos estas líneas de Joaquín Sabina, una recomendación y una felicitación extensa y en la línea de Joaquinito, con destellos de calidad impagables.

En la web de Alfaguara podemos leer de manera gratuita las primeras páginas de Mañana no será lo que Dios quiera, libro sobre el que Joaquín Sabina además de esto ha dicho que es “la novela que me gustaría cantar, una de las mejores canciones de amor que he leído. La historia de España vivida en primera persona“.

La editora del libro dice que “Luis García Montero construye el retrato del poeta Ángel González y recorre los primeros años de su vida para rescatar la mirada de un niño que tuvo que crecer sin la figura de su padre, pero con toda la fuerza de una familia y una geografía que se resistían con uñas y dientes a dejarse vencer”, por lo que es recomendable al 100% su lectura, ya que de este grupo de amigos… nada malo sale nunca, y seguro que la espera del nuevo disco se hace más dulce.

Cuando vi la portada de este libro, lo primero que pensé fue que los editores habían reproducido un fotograma de la película El Chico, de Chaplin. Fíjense bien: la misma conmovedora cara de golfillo, la misma mirada entre pícara y desvalida, el mismo flequillo, la misma gorra enorme, los mismos pantalonazos. Y claro que era El Chico, pero no el de Chaplin sino el que alguna vez fue y siguió siendo, a su modo, hasta la muerte, el inolvidable Ángel González. Ese chico, ese guaje, ese golfillo del que no sabríamos nada si Luis García Montero no le hubiera puesto al amigo, al poeta, en su crespúsculo, una grabadora delante y un par de whiskys para cumplir casi un deber testarmentario. Ángel se fue, maldita sea, hace ya más de un año, el tiempo que ha empleado Luis (¿quién podía hacerlo mejor?) en dar forma poética, novelada (y, sin embargo, asombrosamente fiel) a aquel río de palabras arrancado al último Ángel en tantas sobremesas del penúltimo mes de agosto en Rota. Una tarde caí sin avisar por la casa y, al sorprenderlos, hablando y grabando en un susurro, como en una confesión laica, decidí respetar la liturgia de la memoria y la amistad y la literatura y me fui de puntillas para no romper lo sagrado del aire. Lector ávido e indiscriminado como soy, más que adicto al género biográfico, he de confesar, sin embargo, que siempre se me han atravesado los libros dedicados a la infancia, a cualquier infancia, incluida la mía. Esa supuesta y tan prestigiada única patria del escritor me pareció prescindible demasiadas veces, tantas que, suelo deshonrar las biografías que leo saltándome todo lo que al héroe le sucede antes de los veinte años. A partir de ahí empieza a interesarme, cuando vuelve de la mili, cuando se va de putas, cuando escribe el primer verso, cuando coge las riendas de su destino. Con que menudo problema: el libro de un amigo casi hermano sobre la infancia de un maestro casi padre. Y además en prosa tratándose de dos poetas. Y para colmo novela o novelado, qué mas da. Pero ¡ay!, el hombre de poca fe y edad adulta ya debería saber a estas alturas que los tesoros literarios, que los milagros, que las pepitas de oro de la tinta acostumbran esconderse donde uno menos las espera. Y así fue que el placer que me produjo empaparme de esa infancia, guiado por la varita mágica de García Montero, sólo es comparable al desmesurado hueco que nos dejó en el corazón Ángel González. ¡Qué libro! ¡Qué niño! ¡Qué familia! ¡Qué guerra! ¡Qué amargura! ¡Qué belleza! Es más, mucho más que una biografía, más, mucho más que un libro de poemas, definitivamente más que una novela. Como si el autor, para debutar tan brillantemente en prosa no ensayística, hubiera estado esperando a que el anciano poeta de barba blanca le contara las andanzas de aquel rapaz, lo atroz de aquella guerra, la desesperada dignidad de los vencidos, la obscena crueldad de los vencedores. El padre muerto prematuramente, el hermano asesinado, Maruja, la hermana depurada (que se decía entonces), la casa familiar convertida en pensión de militares fascistas, el moro amigo, la primera guitarra, la taberna, los Taibo, Manolito Lombardero, tía Clotilde, Oviedo, la pobreza, la incuria, la esperanza ilustrada y tricolor, el sangriento debut de un tal Franco en Asturias, los rojos fugitivos escondidos temblando de miedo en alacenas, las primeras lecturas, la solidaridad en el espanto. Aquel niño, aquel alevín de poeta con su gorra y su flequillo y sus pantalonazos tuvo la inmensa suerte, entre tantos escombros, entre tanta ruina, entre tanta desgracia, de encontrarse tantos años después con otro enorme poeta llamado a darle voz, a darnos voz a todos los vencidos. Le hubiera gustado escribirlo a Stefan Zweig y a mí cantarlo y a González leerlo, estoy seguro. Porque ahora sabemos lo que había detrás de las gafas de Ángel, de los ojos de Ángel, del destierro de Ángel, del pudor de Ángel, de la elegancia de Ángel, de los versos de Ángel, de los silencios de Ángel, del alma de Ángel. Gracias Ángel. Gracias Luis. Si quieren reconciliarse, en esta feria del libro todo a cien, con la literatura, con la poesía, con la novela, con la palabra, con la memoria, si quieren reír mientras lloran, si quieren llorar mientras ríen, si quieren querer que dure más, que no se acabe nunca, que siga hablando Ángel, que siga escribiendo Luis, que no cierren los bares, que jamás amanezca, lean este libro hermoso sabiendo que mañana no será lo que Dios quiera. No se arrepentirán.

Joaquín Sabina
Mañana no será lo que Dios quiera (Luis García Montero)

    Miguel Ríos y Luis García Montero el día 25 de mayo y Joaquín Sabina y Benjamín Prado el día 26 de mayo protagonizarán el TEA (Tenerife Espacio de las Artes), en una sesión de lectura poética. Invitaciones, en el TEA. (4) #

joaquin sabina Rota, lugar de trabajo del nuevo disco

joaquin sabina, rota

Artículo de Europa Sur

Visto y no visto. Joaquín Sabina vuelve a Rota con la llegada del sol, la Feria y las motos, por así decirlo. El cantautor prepara su nuevo disco con Pancho Varona y Antonio García de Diego, sus músicos de cabecera desde hace varias décadas, en la Villa roteña, según testigos presenciales, quienes se han sorprendido incluso de la presencia del artista en el Real de la Feria roteña, departiendo con los numerosos amigos, algunos de ellos insignes literatos de la Piel de Toro como Almudena Grandes, Luis García Montero o Felipe Benítez Reyes, que posee en el rincón gaditano, donde pasa sus vacaciones de estío y encuentra paz, inspiración y complicidad.

Joaquín Sabina se encuentra a punto de publicar sus canciones de nuevo cuño. Parte del repertorio se gestó, precisamente, bajo la luna roteña durante el pasado verano. El cantautor confesó, durante la presentación de su libro de cartas en verso, que marchaba a Madrid con tres o cuatro composiciones en marcha, ya con vida propia.

El disco se ha retrasado varias semanas, pues estaba prevista su publicación para la primavera. Pero Sabina y sus músicos, siempre inconformistas y muy especiales con el trabajo de campo musical, han preferido darle más vueltas. Eso hacen en Rota, cuando se cumplen precisamente 27 años de la unión Sabina y Varona, binomio infalible.

Sabina espera editar el disco en otoño y salir de gira. Ha grabado recientemente una versión de Miguel Ríos, Raquel es un burdel, para el disco de homenaje al rockero granadino.