Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
con acordes que saben latín
luego llega la hora de alzarse el telón
y volver a sentir Medellín.
Poema: Dedicado a Medellín, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
Gracias a nuestro visitante habitual Chalarca por traernos el poema que el flaco le dedicó a Medellín.
Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
a la sombra de un ángel maldito
luego llega la hora de alzarse el telón
y abrazar a mi gente de Quito.
Poema: Dedicado a Quito, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
Gracias a nuestros visitantes habituales Carolina Borja y Javier Castro por traernos el poema que el flaco le dedicó a Quito.
Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
entre el cómo y el dónde y el ya
luego llega la hora de alzarse el telón
y volver a sentir Bogotá.
Poema: Dedicado a Bogotá, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
Gracias a nuestro visitante habitual Caycedo por traernos el poema que el flaco le dedicó a Bogotá.
Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
del otoño que el alma complica
luego llega la hora de alzarse el telón
y volver a cantarle a las ticas.
Poema: Dedicado a Costa Rica, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
Gracias a nuestro visitante habitual Antonio López Calleja por traernos el poema que el flaco le dedicó a Costa Rica.
Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a la luna
con la misma trompeta y el mismo trombón de mariachi
que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
que me ayuda a pagar hipotecas
luego llega la hora de alzarse el telón
en la Mérida más yucateca.
Poema: Dedicado a Mérida, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
Gracias a nuestra visitante Laura por traernos el poema que el flaco le dedicó a Mérida.
Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a la luna
con la misma trompeta y el mismo trombón de mariachi
que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
con aromas de antiguos corridos
luego llega la hora de alzarse el telón
en mi México, lindo y querido.
Poema: Dedicado a México, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
Gracias a nuestro visitante Eduardo Vera por mandarnos el enlace de cómo lo recitó en directo.
Me dieron tantas veces por casi muerto,
tantas veces recé la oración del huerto
con Judas Iscariote,
que decidí enfadarme con mi alter ego
cuando Pancho Varona y García de Diego
me echaron un capote.
Cristos de los Faroles, falsos testigos,
funerales me hicieron pero aquí sigo
vivito y coleando.
Pisar el escenario es un sacramento,
los filósofos dicen que el movimiento
se demuestra cantando.
Poema: Casi muerto (Recitado en la Gira Vinagre y Rosas)
Año: 2010 (7 de febrero)
Autor: Joaquín Sabina
Casi muerto es el título que le ponemos nosotros, no sabemos el que le habrá puesto el flaco, el caso es que lo recita antes de cantar Cerrado por derribo.