«El mundo femenino, a mi modo de ver, ayuda a salvar la Humanidad»

sabina, serrat

«Nuestras esposas vienen a los conciertos… o no nos dejan viajar. Entre ellas se lo pasan de puta madre, se quieren mucho”

«En lo personal no creo que Argentina sea absolutamente mujer. Aunque tiene evidentemente un interesante mundo femenino. El mundo femenino, a mi modo de ver, ayuda a salvar la Humanidad. Y en este sentido me alegran tantísimo las pequeñas victorias que a costa de enorme sacrificio la femineidad argentina va teniendo al cabo del tiempo.

«No preguntes a quién votaríamos nosotros para presidente de Argentina, porque entrometernos en temas así sería una especie de insulto para ustedes, que viven allí y gozan la dicha de poder seguir votando. Tampoco podría explicarte por qué a tu entrañable tierra le cuesta tanto salir adelante. Ya quisiera saberlo. He empleado cientos de horas pensándolo… Lo que demuestra la historia reciente -y no lo digo a favor ni en contra de nadie, sino basándome en hechos– es que resulta imposible gobernarla sin el peronismo»

«Aquí no existen egos de por medio. Me gusta el Joan Manuel Serrat divertido de las comidas y las cenas; es genial. Y me maravilla su disciplina, de la que yo carezco. Tanto que me obligo a mí mismo a intentar seguirle estrictamente el ritmo, para no defraudarlo demasiado»

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Joaquín Sabina: «Escribí la mayor parte de mis canciones en bares, y a las dos de la madrugada»

sabina, serrat

¿Cómo se llevan con los halagos?

Sabina – «Serrat me dijo una vez, ‘Primo, tú y yo tenemos la mejor agencia de marketing del mundo. Se llama boca en boca’. Detesto la palabra fan, porque viene de fanático. Tenemos cómplices. Nuestro público es a veces excesivamente cariñoso. Como en todo, la Argentina es excesiva, pero tan entrañable. Por más ajeno que uno se sienta a ese mundo, y yo me siento ajeno, no tiene más remedio que calentarte el corazón y devolver lo mejor. Lo hacemos con esta gira de conciertos»

Serrat – «No rechazo ni desprecio el cariño. El cariño viene en forma de halagos. Con ellos hago lo mismo que con las críticas: aceptarlas. Lo que nunca se puede hacer es magnificarlas, pensar que una crítica es la razón o la verdad. Sencillamente es una opinión. No influyen en nada en tu vida»

«No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió». ¿Son nostálgicos?

Sabina – «A mí no me gusta. Me gusta la memoria, porque la nostalgia lleva incluida una especie de «cualquier tiempo pasado fue mejor» y eso es mentira. Tengo muy buena memoria, sobre todo de las cosas buenas. Las cosas malas procuro olvidarlas, pero no si son colectivas, como los muertos de la Guerra Civil, los asesinos de la dictadura argentina»

Serrat – «A lo mejor sí fue mejor porque éramos más jóvenes. Y lo que es seguro es que en cualquier tiempo pasado estaremos mejor de la vista, de la rodilla»

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Los conciertos de Sabina y Serrat, «una celebración con gente de varias generaciones»

sabina, serrat

Consulta todas las fechas de la gira de conciertos de Sabina y Serrat

Faltan cinco meses para los conciertos, ¿tienen ya planeado el repertorio?

Joan Manuel Serrat – «El repertorio no está definido. Estos encuentros que hacemos cada lustro y medio tienen la gran intención de hacer un espectáculo de acercamiento total al público, en función de hacer lo que la gente espera de nosotros. No se trata de que planteemos una sorpresa. Ni siquiera la última vez que cantamos canciones de un disco nuevo que habíamos hecho a cuatro manos Joaquín Sabina y yo, habíamos hecho un planteo. Lo que va a venir, pues no sabemos»

Joaquín Sabina – «Más que un concierto de música o del lucimiento del artista, nosotros lo planteamos como una celebración común con gente de varias generaciones, con aquellas canciones que han tenido que ver en su vida y que nosotros amamos. Luego, como canto canciones de él, y él, de mí, están los gustos personales»

Cantabas las canciones de Serrat en el metro de Londres…

Joaquín Sabina: – «¡Y en los bares! Imagina: pasar de cantar sus canciones en los bares a hacerlo junto a él en los escenarios. Eso es para mí una emoción fantástica. Y es también muy duro armar listas. Duele mucho dejar algunas canciones sin tocar. Es muy doloroso porque son repertorios enormes»

¿Cuánto hay de mito en la disciplina de Serrat y en la anarquía de Sabina?

Joan Manuel Serrat – «No es un mito, pero tampoco una verdad absoluta. Cada uno tiene una disciplina muy dirigida a asuntos prioritarios»

Joaquín Sabina – «Tengo disciplina en obedecerlo»

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El beso y los conciertos de Sabina y Serrat

Sabina y Serrat

Palabras de Sabina y Serrat

Joaquín Sabina: «Se está preguntando la gente que por qué una tercera vez y yo me pongo romántico y sentimental y sólo contesto que por amor al oficio y a nosotros dos. En estos años, cuando he estado en el escenario me he sentido muy solo. Eso de mirar a un lado y que tú hubieras desaparecido… Digámosle a esta gente que cinco meses antes estamos trabajando muchísimo para darles un espectáculo, hacerles reír, tratar de calentarles el corazón. Para intercambiarnos, cantar yo tus canciones y tú mejorar las mías como sueles”

Serrat: «Tú siempre te has caracterizado por un lenguaje acertado. Y sobre todo porque tenemos una ganas locas de ir. No hay dos sin tres…»

Una de las mejores noticias que podíamos escuchar es la gira de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, una gira de conciertos que ya está tiene las primeras fechas confirmadas, Buenos Aires y Montevideo, aunque esperamos también que lleguen a otras ciudades como Santiago de Chile, Córdoba, Junín, y a España, con presentaciones en Madrid, Barcelona, Sevilla… por soñar que no quede. Qué gran noticia volver a verlos pasarlo bien juntos. ¡Vamos!

Y además, esa sorpresa o incógnita que abre la posibilidad a que en la gira haya una tercera persona, porque comentan “Ahora tenemos que ir los tres”, «Sí, pero el tercero no podemos contarlo”.

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“No creo que cualquier tiempo pasado sea mejor. Si me dieran la opción de volver a mi juventud, diría que no”

sabina

¿Cómo celebró sus 70 años?
Mi cumpleaños lo celebré dos veces. Primero en setiembre porque el número 69 es mi favorito, aunque si miras el Kamasutra, es una postura muy fatigosa cuando tienes esa edad. Entonces, aprovechando que mi amigo el torero José Tomás había traído un mariachi maravilloso de México, para mi primer cumpleaños hicimos una fiesta inolvidable con mis amigos de Madrid: Serrat, Leiva, Luis García Montero, Benjamín Prado, Almudena Grandes. Toda la gente con la que realmente vivo. Yo quería que mis amigos vieran a un buen mariachi, porque acá en Madrid son muy malos.

¿Cómo está de salud?
Pues estoy muy bien. Ya me han dado el alta definitiva. Yo creo que el único problema que tenía era que cuando caminaba me molestaba la pierna, porque me acaban de poner un stent por un problema en la pierna derecha. Así que espero seguir estupendamente porque dentro de 20 días voy a ser el pregonero del Carnaval de Cádiz, que es muy disparatado y genial. Pienso patearme todo Cádiz.

A los 70, ¿cómo le da pelea a la vejez?
No lo sé, viviendo cada día. Yo no he tenido nunca visión a largo plazo, no he hecho nunca una cosa pensando en el año que viene. Solo sé vivir el día a día. Y en el día a día, por lo pronto, tengo la suficiente mala salud de hierro para seguir disfrutando. Cuando no la tenga, ya veré qué carajo hago.

Lo han descrito como un «antiestrella». ¿Cómo se definiría?
Nunca me ha gustado el estrellato. Yo me considero un trabajador de la cultura, fundamentalmente en la letra de las canciones, en la poesía, que también escribo y publico. Pero yo no quería ser famoso, yo quería ser cantante o poeta, lo de la fama es un traje añadido que te ponen y que generalmente te queda demasiado grande o demasiado pequeño.

¿Le incomoda ese traje añadido?
Sí, por eso vivo bastante alejado de eso, haciendo lo posible y hasta lo imposible porque me dejen tranquilo y no pertenecer para nada a ese mundo que tú llamas el estrellato.

¿Está preparando un nuevo disco?
Estoy empezando a escribir cosas, y para octubre espero ya tener un puñado de canciones nuevas y empezar a grabarlas.

En alguna entrevista dijo que no tiene capacidad de rencor sobre las críticas. ¿Qué sintió cuando lo criticaron por abandonar el último concierto que dio en Madrid en junio del año pasado?
Esto nunca lo he contado, pero yo estaba llorando en el camerino, con un ataque de desesperación y diciendo: «No puedo, no puedo, no puedo». Noté que estaba al 20 por ciento de mi capacidad, que no me salía la voz, y antes de que fuera más grave decidí irme. Pero las críticas no solo no me dolieron, sino que me parecieron muy benignas.

Ha dicho que la música consuela, pero nunca escucha música.
No escucho música porque me gusta demasiado y me influye mucho. No puedo hacer nada si estoy escuchando música; se me va la cabeza. Pero cuando empiezo a escribir canciones escucho un poquito porque en lo único que pienso es en eso.

¿Qué escucha cuando está escribiendo?
Dylan, Cohen, Georges Brassens y algunos italianos que me gustan mucho. También tango y José Alfredo Jiménez. Pero en mi vida diaria prefiero un buen libro un millón de veces. Mi gran pasión es el lenguaje.

Y sin un libro sobre la mesa de noche, ¿qué lo consolaría?
Volvería a mi vida canalla

¿Se considera machista?
Desde luego no me libro de la educación católica, machista y franquista que tuve, como todos los españoles de mi generación. Imagino que algo habrá por ahí, pero yo lucho todos los días contra mí mismo por encontrar dónde está lo correcto y la verdad. Creo que ninguna de las mujeres que ha vivido conmigo diría que soy machista.

Hay gente que piensa que sus canciones son machistas.
Creo que hay un feminismo que se excede. Si por determinadas feministas fuera, nunca se habría publicado «Lolita» de Nabokov ni se hubieran hecho muchísimas de las películas que amamos. La guerra que llevan contra Woody Allen es tremenda, porque además fue a juicio por todas las cosas de las que lo acusan y salió absuelto. Y perderse a Woody Allen me parece un pecado de lesa cinematografía.

¿Está a favor del aborto?
El aborto me parece una tragedia, pero creo que las mujeres deben decidir sobre eso y que tiene que estar legislado. Cuando yo vivía en Londres, el aborto en España estaba prohibido y cientos de españolas fueron a abortar. Yo casi siempre iba al aeropuerto a recibir a alguna amiga. Yo soy un poco como decía Pasolini: «Lucharé todo el tiempo para la legalización del aborto, y una vez que se legalice emplearé las mismas fuerzas para luchar contra el aborto».

«No estoy a favor de la nostalgia», ha dicho. ¿De qué está a favor?
De la memoria. Creo que hay que acordarse de todo y que todo te nutre y te enriquece, pero no creo en absoluto que cualquier tiempo pasado fue mejor. Todos los artistas que admiro, casi sin excepción, hablan de la infancia como el terreno mágico de donde viene toda su obra. Yo en lo absoluto. Hasta que no tuve 18 o 20 años y estuve en la universidad y fui libre de ir a donde quisiera y con quien quisiera no me sentí un ser humano realizado. Así que nostalgia, ninguna. De hecho, si me dieran la opción de volver a mi juventud, yo diría que no.

Ha dicho que la vejez la lleva bastante bien, ¿no le tiene miedo a la muerte?
No, le tengo muchísimo miedo al deterioro, por eso dije antes que mientras pueda seguir viviendo con una calidad de vida como la que aún sigo disfrutando, tendré buen carácter. Lo he pensado muchas veces: quedarme ciego y no poder leer me parecería una pérdida de vida que no sé cómo llevaría. Lo peor, también iba a decir, sería que el médico me prive de fumar, pero ya me lo llevan prohibiendo 30 años.

Le acaban de regalar un cigarro electrónico.
Sí, y no pienso probarlo.

Entrevista a Joaquín Sabina en El comercio

Joaquín Sabina: «A Cádiz le debo muchas canciones»

sabina, 2019

Palabras de Joaquín Sabina

«Hace mucho que no encuentro motivo para quitarme el sombrero y hoy me lo he quitado en este ayuntamiento del pueblo de Cádiz»

«Cádiz es casi mi segunda casa y mi patria chica. En Cádiz y en su entorno he encontrado gente hospitalaria, puro pueblo, gente radicalmente democrática. Aquí hay una cultura popular tan viva, tan democrática, tan ciudadana, que el que viene de fuera se queda sorprendido y conmovido, y eso se nota en el Falla, en la calle, en Cádiz. El concurso tiene un sentido del arte, de la crítica y la parodia y voces tan afinadas y hermosas que para mí fue una alucinación estar en ese teatro tan maravilloso»

«Cádiz me parece uno de los sitios más privilegiados del mundo, no solo por su estructura urbana sino por su gente»

«En el pregón le digo a Cádiz en verso que le debo muchas canciones»

«Para el pregón traigo muchos invitados que son amigos míos y a todos los conocéis porque son cantantes o poetas y habrá algunos versos divertidos. El pregón será bastante largo será todo en verso incluidas las presentaciones de mis amigos»

“Voy a pasar unos días conmovedores y maravillosos. Anoche empecé a aprender cómo del acervo popular salen maravillosas coplas». «Viva Cádiz, viva el Carnaval»

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“He puesto en riesgo mi vida unas cuantas veces, pero sobreviví razonablemente bien“

«Por lo que me ha brindado personal y profesionalmente, debería agradecer de rodillas todo lo que la Argentina me dio. Yo siempre fui de pueblo, jamás pensé en cruzar el mar. Pero la primera vez que intenté ir a Buenos Aires me tocó la época de hiperinflación, en las postrimerías del gobierno de Raúl Alfonsín. A mi discográfica de la época no le interesaba. ‘Pero no te vas a ir al culo del mundo’, intentaron disuadirme. Y guardaban razón. Apenas pisé Argentina comprendí que estaba frente al culo más lindo del mundo».

“Tengo cajones llenos de letras de canciones aún sin acordes, poemas inéditos. Tal vez algunos se conviertan en canciones»

«Armé un despacho magnífico para escribir, y jamás logré sentarme ahí a escribir nada. No tengo ordenador, máquina de escribir y teléfono móvil. Apunto en los bares, cuando me dejan, o aquí, de noche, pero tirado en el suelo. Nunca en un sitio fijo, nunca en horas fijas».

«No sé aún aprendí a conjugar la palabra monogamia. Tampoco puedo contestar esa pregunta, por daños a terceras. Pongamos mejor, a ver… En ocasiones, no hay excesiva necesidad de hacerle demasiado daño a la gente que quieres. Y entonces el mal menor a veces es una cierta monogamia. Cierta, eh. Tampoco hay que ser fundamentalista»

“En lo personal, cuando Serrat ya era Serrat y yo era Joaquín Ramón Martínez, sentí por algún motivo extraño que él me había adoptado. Y hasta la fecha reconozco que quizá hoy no sería cantante si no hubiera habido antes un Serrat»

«No suelo ir a conciertos. Me parece un coñazo permanecer dos horas y pico observando a uno que no sea yo. Sin embargo, admito que en los últimos veinte años he asistido a una decena de recitales de Joan Manuel, y no porque era mi amigo. Más aún, porque oír buenas canciones me estimula el desafío: ‘Mira lo que hizo este cabrón. Ahora me toca a mí’. A mí me sorprendió que, conociendo mi currículum o redículum, un tipo como él, sin ninguna necesidad, se apuntara esta gira. Así que pronto me puse un letrero en mi cabeza: ‘No defraudar al catalán’

«¿Si practico deportes? Hago ‘tos-ing’ a la mañana. Me mata la tos»

«Estuve casi un año tirado en mi cama, sin salir de mi casa en Madrid… Pero salí adelante. Ya no escribo hasta las 7 de la mañana tomando cocaína como antes»

«Yo por sexo, droga y rock and roll hoy siento una cosa: nostalgia»

«Ni en las reuniones privadas suelo cantar. A menos que esté borracho. Cosa que ahora rara vez sucede»

«Aceptaría que ahora llevo una existencia aburrida. Ya no estoy todo el día al filo de la navaja. Tengo siete gatos, justo para no tener que sacarlos a pasear. Se llaman Elvis, Judas, Margot, Rojo, Lolo, Demon y Margarito. Los que crían perros me han mencionado que son ellos los que hacen el trabajo sucio. Tampoco duermo siesta. Mis costumbres son andar por aquí, sentarme a leer, llenarme una copa, encender un puchito, escribir, asomarme por las ventanas. Me encantan los tejados»

«Mis amigos de juergas están enfadados. Lógico, antes me contaban sus desventuras en las barras de bares de ínfima reputación, y en la actualidad no me ven vagando por allí. O, de pronto, antes me levantaba a la madrugada y había una pareja –a la que a lo mejor no conocía– follando en el salón, y ahora las llaves le pertenecen a un círculo íntimo, no a veinticinco personas. Aunque sigue habiendo veinticinco personas que pueden venir cuando lo deseen, ¡mientras yo las conozca!»

«Te confieso, saliendo de día por la Capital Federal descubrí otra ciudad. Hasta hoy sólo conocía la ciudad de los cafetines, las p… y los vicios, algo que, te aclaro, recuerdo con mucha melancolía. Pero era raro verme caminar por Florida a plena luz del día. Sin embargo, admito que también me gusta esta otra parte. Me acuesto temprano… ¡Qué lindo es dormir de noche! Y por la mañana me levanto a escribir»

«La nariz ahora sólo la uso para respirar. Mis amigos tienen órdenes estrictas de parte de la peruana que duerme conmigo (Jimena Coronel, su mujer desde hace… años) para contestarme ‘no traje nada’. Ya son diez años alejados de la cosa. Estuve ocho meses sin fumar, pero en cuanto volví a escribir reincidí. En las últimas semanas ando abusando. Como estoy empezando la gira, me he convertido en una histérica, y las chicas histéricas fuman en exceso»

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Joaquín Sabina: «El rap es poesía de analfabeto y para analfabeto que habla fundamentalmente de quién la tiene más larga»

joaquin sabina

Palabras de Joaquín Sabina

«Estamos hartos de que la gente diga que es estupendo envejecer. Váyase usted a la mierda. ¿Quién quiere ser viejo? Nadie»

Joaquín Sabina

¿Qué le parece la música de hoy? No sé si soy una voz autorizada porque oigo poca música y no estoy al tanto. Y a veces, como todos los viejos, reacciono contra lo nuevo. Me decepcionó mucho el rap, que se ha ido convirtiendo con los años en poesía de analfabeto y para analfabeto que habla fundamentalmente de quién la tiene más larga. Ahora pones la radio y es un desastre su maléfica influencia. Cualquiera cree que puede rimar y versificar.

¿Y los cambios en la industria? Ya no hay que hacer ese peregrinaje terrible por las discográficas para que te publiquen; en tu casa, con muy pocos aparatos, puedes hacer unos discos cojonudos y mandarlos a Internet. Eso me parece una gran noticia. Lo que ocurre es que son medios demasiado potentes para la falta de talento individual que uno ve. Pero supongo que eso ha pasado siempre. En cualquier caso, soy un tipo que no es que no tenga Internet. No tengo ni teléfono. Soy una especie de hombre de las cavernas. No sé lo que son las redes sociales. Creo además que, si hay algo importante, acaba saliendo en la prensa. Es la única costumbre que tengo: paso dos horas diarias con la prensa.

¿A qué dedica su tiempo? Estos días estoy calentándome la cabeza para… como me he puesto un lugar (ha reformado un apartamento en el mismo edificio) solo para trabajar y no oír cosas domésticas ni nada, pues estoy mentalizándome para empezar este lunes.

¿Siempre empieza un lunes? Funciono así. Nunca he sido de costumbres, sino de rachas. Puedo pasar un par de años sin subirme al escenario y sin echarlo de menos. A mí me sacude más la necesidad de escribir. Y lo que hago todos los días: leo siempre un par de horas. Incluso más en las giras, porque, como mi voz está como está, entre concierto y concierto estoy mudo. Mudo quiere decir mudo. Sin hablar. Entonces, ¿qué hago para no pegarme un tiro? Leer. Me entero bien de la política de los sitios donde estoy, leo las últimas novedades, a los poetas viejos que aún no había conseguido. La borrachera del último día se la puede imaginar.

Me ha recordado su último concierto en Madrid. Abandonó el escenario porque se quedó sin voz. Yo sabía que estaba engañando a la gente que había pagado y que me estaba viendo en unas condiciones que no se merecían. No puedo hacer eso. No lo pude hacer nunca. Por eso esa maldita leyenda de que lo he hecho más de una vez. Lo he hecho más de una vez, pero mi primo y maestro Serrat este año lo ha hecho varias veces y no ha salido ni en la prensa: suspendo porque estoy afónico y ya está.

¿Le fastidia que salga en la prensa? Me fastidia la leyenda, porque no he sido tan informal. Este año, por ejemplo, he dado 80 conciertos en 12 países. Me jodió mucho que el gatillazo fuera justo en Madrid. Siempre me pasa.

¿Por qué? Supongo que me agarrota el nervio y eso influye. Y con los años, y eso te lo dirán todos, no es cosa mía, es mucho peor. De joven no eres consciente de que tienes una responsabilidad con el público, y eso funciona muy bien. Pero cuando vas sabiendo que han salido de su casa, se han gastado un dinero que no tienen en comprar una entrada que es cara y han ido y te aman… Buf, es mucho más jodido.

Antes de suspender, dijo desde el escenario: “Envejecer es una puta mierda”. Estamos hartos de que la gente diga que es estupendo envejecer. Váyase usted a la mierda. ¿Quién quiere ser viejo? Nadie.

19 días y 500 noches. Al acabar el disco me quité de la coca. Un día en Marrakech dije: “Se acabó”. Y se acabó. Pero en 19 días… me estaba tres días sin dormir con un verso. Siempre digo que no sirvo de ejemplo a las madres de los drogadictos, porque dije hasta aquí y no tuve ni que internarme. Además, soy monógamo, pero no fundamentalista: si después de una gira un pipa me invita, me tomo una raya sin problemas. Eso sucede no más de tres o cuatro veces al año. No me he vuelto antinada. Creo que la coca que tomábamos en esa época era cal de las paredes, porque algún día me la tomé en Colombia y me dio vuelta la cabeza, cosa que no pasó aquí. El otro día me contó un amigo, otro cantante que solía estar por aquí cuando medio Madrid tenía las llaves de mi casa, que un día vino el cobrador del frac. Me lo demostró con pruebas. No me acuerdo en absoluto; no me acuerdo de novias de esa época.

Habla de Atahualpa. ¿Quiénes han sido sus influencias? Si quiere saber mis santos: Dylan y Cohen, en el lado del anglosajón; como intérprete, Billie Holiday; en el lado francés, Brassens; en el español, José Alfredo Jiménez y Goyeneche, un cantante de tangos; el más grande: Serrat; le tengo enorme respeto a Paco Ibáñez, que nos dio a conocer la mejor poesía española con voz de cabra. Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Juan Luis Guerra, que puso a bailar a las gordas europeas que no sabían que tenían caderas. Y el panameño de la salsa, Rubén Blades. En Argentina, 30 años después del tango, Charly García. Pero escucharía a Dylan, a Brassens y a Cohen toda la vida. No encuentro al Dylan ni al Cohen actual de 20 años.

Habrá alguien de hoy. Me interesan Leyva y Vanesa Martín, a quienes he conocido aquí tocando la guitarra y cantando. Y están pasando cosas en el flamenco, desde Rosalía hasta Poveda. Ah, y un cantante amigo mío, al que me traje de Uruguay, Jorge Drexler. Del indie me gusta Vetusta Morla, aunque sus letras siguen siendo muy oscuras.

Hay bastante de América Latina. ¿Qué se trae cuando regresa de allí? El corazón inflamado. Allí se ha construido una especie de culto. No me gusta la palabra, pero pasa. Y, claro, para un tipo que lo único que quiere es comunicarse con la gente en su idioma, pues da muchísimo gusto. Un tipo, cuidado, que tiene 70 años ya.

¿No son 69? Celebré los 70 el otro día. Porque José Tomás, mi amigo el torero, está tan enamorado como yo de José Alfredo y se trajo el mejor mariachi de México. Me lo regaló e invité a todos mis amigos aquí en Casa Patas. Por si no llegaba a mi cumpleaños, dije: voy a aprovechar este mariachi.

Entrevista en El País

Joaquín Sabina: «Los conciertos son mi única gimnasia, la vitamina que me mantiene vivo»

sabina

Hace 40 años de ‘Inventario’… Como se dice por aquí: ¡Lavín compae!
Pero por qué me tienes que recordar ese disco (risas). La verdad es que yo no lo vivo así, parece que fue ayer o como mucho anteayer. Mirar para atrás da un vértigo tremendo

Lo cito porque como destruye todas las copias que encuentra… La mía se va revalorizando mucho…
Te lo compro a buen precio, que lo sepas

Xoel López me pide que le pregunte que, al cabo de tantas canciones y años, cómo nota el click ese que le indica que en algo hay una historia que cantar…
Cada vez tarda más en venir, ahora llega por rachas. Puedo estar tres o cuatro años sin notar nada y de pronto se enciende y llegan tres o cuatro canciones de golpe. Nunca es en los mismos lugares ni en las mismas situaciones… Es cuando ellas quieren, y suele se viajando. En este último disco tuvo muchísimo que ver Leiva, porque yo estaba cansado de la tecnología que rodea toda la elaboración de un disco y no me apetecía.

Hace un millón de años dijo a este periódico que querría ser como La Orquesta Mondragón… y hace diez que le gustaría ser miembro de Pereza… ¡¡¡Lo ha conseguido todo!!!
Sí, sí. Lo de Leiva sucedió porque me mandó una carta diciéndome que no quería morirse sin producirme un disco. Y seis o siete meses después me acordé y le llamé a ver qué pasaba. Él estaba en plena promoción de su disco, lo dejó todo y se vino a Rota conmigo y fueron dos semanas, perdona el exceso, mágicas.

¿Qué le queda por lograr?
A mí… Seguir vivo que no es poco, que se me pase esta tos y tal vez escribir el libro que tengo pendiente desde hace cuarenta años. En la música, seguir dando conciertos que me gusta mucho, seguir ganando pasta para Montoro que me persigue y ojalá se me ocurran más canciones… Pero no prometo nada.

¿Esa tos es de Ducados o se me ha pasado al rubio como Aute?
Ahora mismo me estoy fumando un Ducados, como tiene que ser

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