Objetividad

joaquin sabina, madrid, conciertos

Columna de Almudena Grandes en «El País»

A veces, cuando subo a un taxi con la radio sintonizada en ciertas emisoras que no suelo escuchar, me pregunto dónde vivo. Por encima de mi voluntad, mis oídos procesan noticias, juicios, opiniones que parecen provenir de un país extraño, poblado por extraños. Entonces, mi sentido de la realidad se tambalea. ¿Existiré yo, existirá esto? ¿Será real este taxi, esa tertulia, las voces que estoy oyendo? A menudo, cuando salgo del coche, todavía no me encuentro en condiciones de responder a esas preguntas.

La objetividad sólo existe en el terreno de las intenciones. Tras el loable propósito de emitir un juicio objetivo, se agita el bagaje de una vida entera, la suma de experiencias, dulces o amargas, que conforman la memoria de cada ser humano. Escribir es mirar el mundo para contarlo después, y dos personas pueden dar versiones antagónicas del mismo hecho. Las discrepancias radicales, sin embargo, solo sirven para provocar irrealidad.

El martes pasado, Joaquín Sabina volvió a llenar Las Ventas. Yo estuve allí. No pretendo ser objetiva, pero mientras le escuchaba, creí estar asistiendo de verdad a aquel concierto en el que su público se le entregaba con la misma extrema generosidad que recibía de un cantante de 61 años, que permaneció tres horas en el escenario. A la salida, y después, mientras volvía a casa en el metro, creí ver sonrisas, gestos de entusiasmo, y creí escuchar palabras de amor, calientes, jubilosas. Y no dudé en ningún momento de mis sentidos hasta que al día siguiente leí, en este mismo diario, la crítica de un concierto distinto, aburrido, senil, decepcionante. Desde entonces, me pregunto si las 20.000 personas que abarrotamos Las Ventas la otra noche estuvimos de verdad allí. Y, en ese caso, cómo es posible que un solo listo se haya atrevido a llamarnos tontos a todos sin que le tiemble el pulso.

Almudena Grandes
Escritora

Almudena Grandes, es, por encima de todas las demás consideraciones, una de las mejores escritoras del país y una de las voces más respetadas de la cultura. No hay discusión. Además, junto con Luis García Montero forman la pareja literaria perfecta para todo aquel que buscamos refugios en los libros y en los mejores poemas urbanos. Si además a eso le sumamos que son la segunda familia de Joaquín Sabina y su entorno más íntimo… podemos entender que al igual que a nosotros nos ha molestado la crítica del concierto de Las Ventas de El País.. a ellos más todavía. Y así, de manera elegante ha respondido la madrileña. GRACIAS.

Poetas celebran en Rota la amistad con Rafael Alberti

joaquin sabina, rota

«No fui tan amigo de Alberti como otros, pero puedo presumir de que fui uno de los pocos que meé con él en la tapia de la Real Academia. Si te despides, culpo a tu asesino. Si calla Alberti, se avinagra el vino del bar de El Puerto de Santa María»

Joaquín Sabina

Joaquín Sabina calificó el acto en Rota como una celebración de la amistad con Rafael Alberti, uno de los poetas más grandes que ha dado España y que era gaditano, casi como Joaquín Sabina y su grupo de amigos, que una vez más dieron un espectáculo hablado de los que queda un buen sabor de boca durante todo el año… hasta que vuelven.

El acto, organizado por IU, contó con los habituales Almudena Grandes, Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes, Javier Ruibal, Benjamín Prado y nuestro flaco.

Toca recordar en estos momentos el soneto que Joaquín Sabina le escribió…

Rota, lugar de trabajo del nuevo disco

joaquin sabina, rota

Artículo de Europa Sur

Visto y no visto. Joaquín Sabina vuelve a Rota con la llegada del sol, la Feria y las motos, por así decirlo. El cantautor prepara su nuevo disco con Pancho Varona y Antonio García de Diego, sus músicos de cabecera desde hace varias décadas, en la Villa roteña, según testigos presenciales, quienes se han sorprendido incluso de la presencia del artista en el Real de la Feria roteña, departiendo con los numerosos amigos, algunos de ellos insignes literatos de la Piel de Toro como Almudena Grandes, Luis García Montero o Felipe Benítez Reyes, que posee en el rincón gaditano, donde pasa sus vacaciones de estío y encuentra paz, inspiración y complicidad.

Joaquín Sabina se encuentra a punto de publicar sus canciones de nuevo cuño. Parte del repertorio se gestó, precisamente, bajo la luna roteña durante el pasado verano. El cantautor confesó, durante la presentación de su libro de cartas en verso, que marchaba a Madrid con tres o cuatro composiciones en marcha, ya con vida propia.

El disco se ha retrasado varias semanas, pues estaba prevista su publicación para la primavera. Pero Sabina y sus músicos, siempre inconformistas y muy especiales con el trabajo de campo musical, han preferido darle más vueltas. Eso hacen en Rota, cuando se cumplen precisamente 27 años de la unión Sabina y Varona, binomio infalible.

Sabina espera editar el disco en otoño y salir de gira. Ha grabado recientemente una versión de Miguel Ríos, Raquel es un burdel, para el disco de homenaje al rockero granadino.

Gracias a vosotros

joaquin sabina, pablo garces, jimena coronado

Es más grande de lo que pensáis.

Son más grandes de lo que pensáis.

Ella, Jimena, él, Joaquín, han conseguido que esta noche me duerma más feliz que en mucho tiempo. O a lo mejor consiguen que ni duerma.

Muchos de ustedes, los que estáis ahí y os metéis cada día para ver las novedades de Joaquín, me envíais correos y me comentáis que por qué esta página no es la oficial, que es la mejor… bla, bla y bla. Palabras que agradezco y que me sirven para seguir haciendo de esta página, como le he dicho hoy a Jimena Coronado, una enciclopedia on line de nuestro Joaquinito.

Hoy Joaquinito en un acto de grandeza, porque es grande, como ella, –que os lee-, después de un acto íntimo en Rota, donde veranea, donde ha presentado A vuelta de correo junto con sus amigos Almudena Grandes, Benjamín Prado, Luis García Montero y Felipe Benítez Reyes (también estaba por ahí Javier Ruibal)… además de sonreir viendo su foto de soldado que preside la página… cuando me marchaba para casa una vez había acabado todo… se ha parado un coche al lado mía… se ha bajado la ventanilla.. y lo he visto a él. «Gracias, sé lo que haces, y a veces soy un desagradecido…»

Jimena sonriente estaba al volante. Joaquín me estrechaba la mano y me estaba dando las gracias a mí. Se habían parado en mitad las calles de Rota sólo para eso. Yo decidí no desmayarme. Decidí decirle lo que siempre quise decirle y siempre os he dicho en esta página. Este es el mínimo homenaje que le puedo hacer y que cualquiera de ustedes le haríais por todas las mañanas, tardes y noches de gloria que nos has hecho y nos harás pasar.

El grande eres tú, y hoy me lo has vuelto a demostrar.

Gracias a tí, gracias a Jimena. Gracias a vosotros.

Pablo Garcés
Creador & Webmaster

Joaquín Sabina, de vacaciones en Cádiz

joaquin sabina, cadiz

Se ha podido ver estos días por Cádiz a Joaquín Sabina, que sabemos tiene especial debilidad por esta tierra.

Con su grupo de amigos, los escritores Felipe Benítez Reyes y Almudena Grandes, el artista de �?beda por no hacer no quiere ni hacerse demasiadas fotos. Joaquín le dijo al Diario de Cádiz «sólo una foto, que estoy de vacaciones, gracias». Nos parece muy bien.

Su grupo de amigos, entre los que destacan Benjamín Prado, Caballero Bonald, Eduardo Mendicutti y García Montero se reunirán en Rota, donde veranean, y muy posiblemente se les podrá ver en las carreras de caballos en la playa de Sanlúcar.

Que usted disfrute las vacaciones, Don Joaquín, y por favor, acuérdese de nosotros en forma de nuevo disco