joaquin sabina “Nunca aspiré a ser Bruce Springsteen”

joaquin sabina fotos conciertos

Vuelve Joaquín Sabina, regresa a la plaza gijonesa en la que dio el famoso gatillazo en día de fiesta de guardar, allá por el 8 de diciembre del año pasado. Entonces, fue en el Teatro Jovellanos. Y la clientela más o menos entendió que el autor de 19 días y 500 noches hubiera sido ‘malo’ la noche anterior. Esta vez será en el Palacio de los Deportes, el próximo sábado, a las diez de la noche, y el cantautor asegurá que «no fallará la voz», aunque confiesa que está como «una puta histérica» ante el reencuentro con un público que siempre le ha sido fiel, incluso en aquella velada interrumpida tras la quinta canción, mientras sonaba Pájaros de Portugal y la voz se le quebraba definitivamente. Ya entonces escribió unos versos en los que pedía excusas. Y todavía le duele, pues su primer comentario en una tarde de martes de entrevista y confesión es que está componiendo un poema de la misma marca, en el que solicitará el perdón de los gijoneses. Más de siete mil entradas se han vendido ya para un recital que abrirá sus puertas en torno a las ocho de la tarde.

La primera está cantada. Recuperando sus propios versos disculpatorios del ‘gatillazo’. ¿Por qué en Gijón, madre mía, donde usted menos quería, pasó lo que le pasó?

Por calle Melancolía… (bromea).

La verdad es que tres o cuatro de las mejores cosas que me han pasado en mi vida han sido en Gijón. Y también la peor. Nunca antes había suspendido un concierto a la quinta canción. Yo creo que debían haberme linchado. Fueron demasiado civilizados. Yo mismo hubiera liquidado a ese mariquita del bombín. Así que ahora estoy como una puta histérica pensando en el sábado y en Gijón. Pero prometo que no fallará la voz.

Comienza una nueva gira…

Carretera y top manta, sí, que será la más rockera de todas las que he hecho y se inaugura en Gijón.

¿Y cómo va la venta del último disco, Alivio de luto?

Ya me olvidé después de los sesenta conciertos que le dedicamos. En Latinoamérica se me ha curado el luto y hasta el alivio. Sé que las ventas van bien, por lo que me dicen, pero es que yo no soy de ciencias ni de números, sino de letras.

¿Lo repasamos? Por ejemplo, ¿hay que escapar siempre de los que saben negociar tablas en el ajedrez? Lo dice en Me pido primer…

Siempre. O se gana o se pierde.

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joaquin sabina “Y sin embargo” te quieren…

joaquin sabina la mejor cancion

Un 19 de febrero comenzó la encuesta que llevaba por título ¿Cuál es la mejor canción de Joaquín Sabina?“. Tal y como os dije entonces, es difícil decidirse por una, por que depende, fundamentalmente, del momento en que nos hagan la pregunta.

Personalmente, Que se llama soledad fue durante muchos años mi canción preferida… luego pasó a ser Lágrimas de plástico azul… ahora Incluso en estos tiempos…, mañana ¿cuál?. De todas formas los más de 10.000 votos durante estos meses (gracias siempre por vuestra colaboración) sí son una muestra fundamental de lo que piensa el sabinero.

Y sin embargo, quedas coronada, hasta el año que viene en que volvamos a convocar esta misma pregunta, como la mejor canción de Joaquín Sabina.

Pablo Garcés
Creador & Webmaster

joaquin sabina Sin Bono

joaquin sabina

¿Qué vamos a hacer sin Bono,
sin sus salidas de tono,
sin sus haches aspiradas
en plan jota,
sin su discurso anti-encono,
sin su ambición camuflada
de patriota?

Verso suelto en una cancha
de vía estrecha y manga ancha,
cuando pierde cruza el Tajo
de regreso
a su Castilla-La Mancha
y se queda sin trabajo
y sin Congreso.

El tribuno de la plebe,
por decir lo que no debe,
por lucirse a contramano,
deja el foro
con tres haberes y un debe
y, como buen mal cristiano,
con decoro.

La afición está de luto;
por culpa del estatuto
catalán y el alto el fuego
se nos va
quien no fue César ni Bruto,
quien más temprano que luego
volverá.

Poema: Sin Bono
Año: 2006, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

joaquin sabina Feliz y aterrorizado

joaquin sabina chile fotos

Joaquín Sabina jura a cinco días de su vuelta a Gijón que “esta vez, llegaremos al final”. Y es que afronta, el próximo sábado, su reencuentro con el público gijonés tras el gatillazo que le llevó, el pasado 8 de diciembre, a marcharse del escenario del Teatro Jovellanos a los 45 minutos de actuación y con otros dos recitales por delante. El regreso será en el Palacio de Deportes de La Guía y la respuesta del público ha sido similar a la que se registró en diciembre. 7.000 de las 9.000 entradas ya se han vendido.

Cómo es su estado de ánimo para volver después de lo que pasó?

Estoy muy bien. En Gijón todavía iniciábamos la gira y, después de haberme pasado algunas de las mejores cosas de mi vida, me paso la peor y la única. Eso me dejo muy herido. Cuando retomamos la gira, y sobre todo en el último tramo en Latinoamércia, me curé de alivios, de lutos, y de todo. Pero aún no me he curado de Gijón. Ahora estoy como una puta histérica porque quedan cuatro días y no es la misma gira, sino otra, Carretera y top manta , muy de pie, muy sin muletas, muy sin ayuda. Estoy, por un lado muy feliz y por otro, completamente aterrorizado. Sólo puedo jurar que esta vez llegaremos al final.

El concierto del Palacio de Deportes saldará la deuda con el público gijonés?

No sé si la salda, porque aquel día deberían de haberme linchado y se portaron como caballeros ingleses. Desde luego yo estoy loco por saldarla, pero eso habrá que hablarlo después del concierto.

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joaquin sabina Chile en el corazón

joaquin sabina

Argüelles, corazón de La Moneda,
eclipse de bigote Pinochet,
dolores divorciada, cobre y greda,
la casa de las flores… Bachelet.

Conmovido te vi lucir la banda
desarmando de ayeres al futuro,
jurando por un hoy que nos demanda
candiles para el cuarto más oscuro.

El aire fresco de la cordillera
viene haciendo de tripas primavera
tatuando Aconcaguas en mi piel.

Laica, huérfana, risa de otro Chile,
loco por desfilar en tu desfile,
lo dijo un tal McCartney, my Michelle.

Poema: Chile en el corazón
Año: 2006, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

joaquin sabina Video: “Esto es un atraco” (con Burning)

Joaquín Sabina y Burning, en Esto es un atraco.

Esto es un atraco, nena,
ya no ocurrirá jamás
si éste sale me retiro,
venga, dámelo ya…

Burning

joaquin sabina Pancho, blogger

pancho varona

Pancho Varona lleva casi un cuarto de siglo junto a su amigo íntimo. Además de estar al frente del bajo, le puso música a, por lo menos, 80 de sus canciones. Hoy, también, es el blogero que cuenta la gira desde adentro.

Atrás quedó la última función. De momento y por estos pagos, descanso para la Gira Ultramarina de Joaquín Sabina. Él y sus músicos levantan hoy sus bartulitos y se marchan rumbo a Chile. La despedida, sin embargo, no es total: en este blog, la historia continúa.

¿Que quién se encarga de postear ahí? Su músico, compositor, y ahora también cronista (online) de sucesos, Pancho Varona. Y es una autoría de lujo para el lector: ahí escribe el que más conoce, admira y quiere a Joaquín en este mundo. Aunque suene exagerado.

Varona lleva 24 años junto a Sabina. Sí, casi un cuarto de siglo, lo cual no es poco. Es decir, las pasó todas junto a este hombre. La historia arrancó en Madrid, una noche que fue a verlo actuar en el bar La Mandrágora. Aunque Pancho tocaba la guitarra, dedicarse a ello no estaba entre sus planes: trabajaba en el Ministerio de Defensa, escribiendo a máquina. Fue al bar una vez, luego otra, y luego varias más. Así compartieron copas (intuimos que muchas, vaya a saber uno por qué), sobremesas y zapadas. Pancho sacaba rápido las canciones de Joaquín y el otro no tardó en avisar: “Cuando me haga falta un guitarrista, te llamaré”. Y un día le hizo falta un guitarrista…

Si es por apuntar datos técnicos y artísticos, diremos que Pancho le ha puesto música a más de 80 canciones de Joaquín; que hoy es su bajista, su productor y su compositor estrella (Antonio García de Diego completa este trío amoroso y sería injusto hacerle un feo). Pero esta síntesis, por escueta, jamás daría cuenta del singular vínculo que los une.

“Mira, él es como mi hermano. Mejor: un hermano que se elige. Son muchos años. Él es el padrino de mi hija, mi hija y sus hijas se llaman primas, van al mismo colegio, imagínate. Hemos pasado tantos años tantas cosas juntos. En una época, Joaquín tenía una enfermedad y a los cinco meses la tenía yo. Lo comentábamos con él, que vamos juntos hasta en eso.”

Pancho Varona

A Pancho se le infla el pecho cuando habla de su amigo. Le da gusto. No se cansa. Habla con cariño, con ternura, con admiración. Pero también con criterio. De hecho, Pancho es prácticamente el único que puede llegar a observarle un verso a Joaquín. Le objeta, por caso, que tal rima no es tan buena, o que tal frase quedó cursi. Y el otro lo escucha. Va y vuelve con nuevas tachaduras. “Es gracioso, porque a veces es como un regateo… viene y me dice mira, cambié éste, ¿vale?, modifiqué esto pero entonces déjame mantener esto otro”.

Si Joaquín tiene una nueva canción, al primero que se la muestra es a él. “Creo que soy el que mejor paladea lo que él escribe. Y a él le encanta lo que yo disfruto de su poesía. Que se deje aconsejar por mí y que me diga que lo saco mejor, o que lo exijo, me honra; es lo mejor que me puede decir”, señala.

Hace algunos años, Varona sacó su propio disco solista, disco que se vendió poco (la discográfica, desacuerdos mediante, lo quitó de la venta) y que, a los ojos Varona, le vino a solucionar un problema: “Avanzar con eso habría significado la disyuntiva; seguir solo y abandonar a Joaquín. Y yo no quería cambiar mi vida, yo quería seguir mi vida con mi amigo…”.

Hoy, con su amigo más fiel tan al pie de cañón como el primer día, cuesta imaginar qué hubiera sido de la carrera del que más brilla sin éste otro que le ayuda a brillar. Si se le pregunta, Varona dirá, simple y humildemente, que sin él Sabina hubiera sido otro Sabina. Quién sabe. Lo cierto, al menos en los planes, es que habrá Sabina-Varona para rato. Y no sólo para discos y canciones. Hay más, mucho más: proyectos extra-discográficos que no contaremos porque la prudencia nos llama y, caso raro en nosotros, la atendemos. No fuera a ser cosa que algún vivillo quisiera venir a escupir el asado…

Fuente: Clarín.com (Guadalupe Diego)

joaquin sabina Las mujeres de Sabina

joaquin sabinaAmante incondicional del género femenino, Joaquín Sabina ha sabido utilizar sus dotes como músico para conquistar a bellas mujeres. Es tiempo de conocer a las damas más importantes de su vida y quién fue la argentina que le rompió el corazón…

No han faltado, ni faltarán, oportunidades en que Joaquín Sabina, le cante a las mujeres, sus grandes musas inspiradoras, dos de las cuales, quizás las más reconocidas, han sido argentinas: su primera y única esposa, la argentina Lucía Inés Correa Martínez, y Paula Seminara, la jóven bonaerense que le rompió el corazón al abandonarlo.

Una vez finalizado el bachillerato, con diecisiete años, Joaquín se inscribió en la Facultad de Filosofía y Letras para comenzar los estudios de Filología Románica pero su espíritu idealista y un marcado sentimiento revolucionario lo llevarían a participar en un acto de lucha callejera y, en 1970, colocó, en compañía de unos amigos, un cóctel Molotov en una sucursal del Banco de Bilbao en protesta por el Proceso de Burgos.

Exiliado en Londres conoció a la argentina Lucía Inés Correa Martínez, con quien regresó a España un tiempo después. “Era un hippie total y me quería suicidar por tener que ir al ejército. Entonces me enteré de una fórmula: si te casabas, podías ir a dormir fuera del cuartel todas las noches. Inmediatamente llamé a todas las chicas que conocía. Y ella fue la única que me dijo que sí. El matrimonio duró lo que duró la milicia: muy poquito”, confesó el genial músico, quien se casó por primera y única vez el 18 de febrero de 1977.

Por su parte Isabel Oliart es la única que lo ha convertido en padre ya que con ella tuvo a Carmela y Rocío, a quien le escribió la canción Ay, Rocío, incluida en Alivio de luto, su último material discográfico. “.Sufro tu adolescencia como una insolencia que disfruta volviéndome loco.”, expresa el músico en la melodía.

“Ahora tengo una magnífica relación con ambas, porque tienen 15 y 16 años. Aunque es una edad imposible, entienden el humor y puedo hablar con ellas. Se vienen a dormir a casa y les encantan las giras. Cuando eran pequeñas no sabía cómo tratarlas, les hablaba como si fueran adultas, y ellas me hablaban como si fuera un imbécil”.

Joaquín Sabina

Otro de los amores importantes de Sabina fue Paula Seminara, la protagonista de Dieguitos y Mafaldas, una de las mejores canciones de 19 días y 500 noches. Con ella estuvo durante un año y medio pero un buen día, en la habitación número 1530 de un lujoso hotel, todo acabó. “Conocí a Joaquín en un recital. Fui de casualidad, había comprado una entrada para regalársela a un amigo, y sobre la hora él no pudo ir. Yo ni siquiera conocía las canciones”, confesó Paula.

“Fuimos muy felices pero apareció Ariel, mi actual novio, cuando Joaquín estaba en España, yo me sentía sola… Bueno, me enamoré”, admitió la joven estudiante de Ciencias Económicas.

“De González Catán a Tirso de Molina, qué trajín, de España a la Argentina, qué meneo qué vaivén, qué ajetreo, qué mareo, qué ruina ¿Y por culpa de quién? Del amor de una mina, ¿Y total para qué? Si al final se rajó con un pibe, que le prohíbe a mi ex ir a verme al Gran Rex, cuando estoy de visita, no sea que Paulita se ponga a llorar, al oír su milonga.”, describió la relación Joaquín en Dieguitos y Mafaldas.

Ahora el genio de Úbeda pasa sus días con Jimena Coronado, una fotógrafa peruana a la cual conoció en 1999 y lo ayudó a superar su infarto cerebral y posterior depresión causada por sus problemas de salud. A ella le dedicó Rosa de Lima que editó en su álbum en vivo Nos sobran los motivos y la describe así: “Jimena es una mina antipersonal, se acuerda de quererme cada dos años mientras yo me las apaño para olvidar.”.

joaquin sabina Banderas Tricolores

joaquin sabina

Setenta y cinco cumpleaños ya,
de la kermesse tricolor tan breve,
y todavía el viento viene y va,
de flor de lis a flor que no se atreve

a cantar la canción del ojalá,
a manchar la impostura de la nieve,
revisionistas del ni fu ni fa,
Houdinis con paraguas por si llueve.

Cunetas con cadáveres azules,
Casas Viejas, Azañas calumniados,
boinas rojas, rastrojos de gandules,
Unamunos deshunamunizados.

Celos de Maldoror, hielos de tules,
Bergamines, Albertis, Aubs, Machados,
Federicos, Cernudas, oles, hules,
Leones Felipe, Fallas desgranados.

Miguel Hernández, negro sobre negro
y luego el paredón y la venganza,
vírgenes necias, lágrimas sin suegro,
poco Quijote, tanto Sancho Panza.

Poema: Banderas Tricolores
Año: 2006, Interviú
Letra: Joaquín Sabina


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