
El ataque de pánico pasó a la historia. A pesar de que a algunos medios de comunicación les hubiera gustado que el problema continuara para seguir sacando portadas alarmistas para ganar un puñado de lectores. Barcelona disfrutó de la mejor versión de Joaquín Sabina que un día más repartió magia, humor y la mejor música. El flaco quiso devolver el cariño que recibió cuando las entradas se agotaron a las pocas horas de salir a la venta. ¿Qué más decir? Que los videos valen más que mil palabras…


Lo de éxito lo dejamos en un poco menos porque acabo de leer que para el segundo concierto en barcelona aún quedan entradas ,. algo vergonzoso en una ciudad de 1,6 millones. Espero que Sabina despierte y vea que en el resto de ciudades de España -mucho mas pequeñas- llena el aforo sin problemas y se le quiere mucho mas. O sea, toca gira por el resto de España YA.