«Quiero estar vivo y no vender discos póstumos»

joaquin sabina

Entrevista a Joaquín Sabina en LaVoz.com.ar

joaquin sabina ¿Éltima gira de conciertos grandes?
A esta gira la estoy disfrutando más de lo que suponía. Ese comentario no fue tajante. Dije que me estaba empezando a apetecer tocar en sitios más reducidos, más íntimos, donde los matices de las músicas se oigan más. También manifesté que los grandes espacios y las plazas de toros propiciaban una fiesta comunal, de reunión de la tribu, más que una cita con las canciones y sus detalles. Pero aquí me tienes, haciendo estadios y disfrutándolo. La verdad, en definitiva, es que no sé qué voy a hacer el año que viene.

joaquin sabina ¿Tan independiente sos? ¿No le tenés que rendir cuentas a nadie?
No te enfandes, pero me ofendes. Soy absolutamente independiente. Cuando hago un disco, lo hago como quiero, cuando quiero, y mi casa de discos ni siquiera escucha las canciones antes. Se las doy editadas. Si son malas, es culpa mía. Así fue desde siempre. Si me lo permitía cuando me comía los mocos, por qué no hacerlo ahora. Mis contratos siempre fueron iguales. Lo bueno y malo siempre corre por mi cuenta, no hay nada ni nadie alrededor que me obligue a hacer algo en particular. Es verdad que hay un montón de músicos y familias que dependen de que haga giras o discos. Eso me presiona en términos morales, pero suelo ser tan inconsciente e irresponsable que, a la hora de la verdad, suelo no tenerlo en cuenta.

joaquin sabina Se estila hacer giras de regreso tras el abismo. ¿Por que no acudiste al lugar común?
Mi disco después del abismo fue Alivio de luto. Te puedes imaginar la cara de los ejecutivos de mi disquera. Decían «pero esto es una cosa muy fúnebre, nadie va a querer oírlo». Los que creen que no hay más remedio que firmar contratos abusivos y hacer concesiones todo el tiempo, están equivocados.

joaquin sabina En el disco participa Pereza, el dúo que conociste a instancias de Guti, del Real Madrid. ¿Qué opinás de la realeza del fútbol, de sus contratos millonarios y vida en la burbuja?
Que su aristocracia es un insulto para la gente trabajadora, a la que le cuesta muchísimo ganarse la vida. Pero también yo soy un insulto para esa clase. No obstante, ni Guti ni yo hemos inventando este sistema atroz que nos deglute a todos. A fin de cuentas, todo depende de la conciencia de cada uno.

joaquin sabina Tu música suele ser considerada trova testimonial o rock & blues bohemio. ¿Nunca fuiste un cantante de protesta?
A tres días de cumplir 61, me considero un cantante de próstata (ríe). Considero que tengo una voz, un sello del que no puedo prescindir. Me encantaría hacer canciones que no sonaran a mí. No puedo, es una condena. Claro que soy disconforme y disidente. No puede dejar de serlo nadie que lea periódicos o que camine por las calles. Pero las canciones deberían defenderse por sí mismas y no estar predeterminadas por un género.

joaquin sabina Las noticias del periódico invitan a la desesperanza. ¿Tenés confianza en la raza humana?
Mi caso es de un profundo pesimismo, en el que no cabe la resignación pero sí la rabia. Realmente no creo en nada. No encuentro los motivos para tener esperanzas y, sin embargo, las tengo. Alguien lo dijo hace tiempo: el optimismo del corazón contra el pesimismo de la inteligencia. Es así.

joaquin sabina Contame sobre tus otras colaboraciones.
La que tuve con Fito, en la que yo hacía las letras y él las músicas. Nos peleamos gloriosamente durante meses. Todo el mundo lo sabe. Luego compartí escenario con mi maestro Joan Manuel Serrat, que fue muy lejos de lo que imaginaba. No quería defraudarlo, ni defraudar a la gente. Y fue una fiesta de las tribales. Ambas tienen sus singularidades.

joaquin sabina ¿Se puede abandonar la bohemia?
Amo la vieja bohemia de los cafetines, eso de irse a casa cuando amanece. Pero insisto, quiero estar vivo y no vender discos póstumos. Uno puede echar barriga como Charly. Y estoy encantado con eso. Después de todo, prefiero a un Charly vivo que a un Charly muerto.

Ese hotel dulce hotel.. que se llama soledad

joaquin sabina«Apenas salgo a la calle. Si hubiera seguido aquel ritmo estaría muerto, pero en mi casa también hay bar y también vienen los amigos. Ahora elijo a la gente con la que quiero amanecer; hay un proceso de selección que a los sesenta años que acabo de cumplir no está nada mal. A los bares no voy en defensa propia. Yo en realidad vivo e mitad de la calle, en un barrio de Madrid. Aquí no hay nada parecido a porteros ni guardaespaldas. No me dan mucho el coñazo; hay veces que llego y hay un par de argentinos que me piden un autógrafo… pero no es algo tan insoportable, porque no pasa ni todas las horas ni todos los días. Yo conozco a quienes llevan mucha menos gente a los conciertos y venden muchos menos discos que yo y dicen que no se puede vivir con el agobio de la prensa y de los fans. Y yo les digo «Hombre, por favor, lo que no se puede vivir es siendo tan gilipollas como tú, ¿no?». No tengo coche, por eso vivo aquí, porque puedo ir andando a todo: la Plaza Mayor, las tabernas, los museos, los teatros, no soy muy comilón ni nada exquisito, pero me gusta invitar a mis amigos a restaurantes estupendos.

Soy un poco nuevo rico en el peor sentido de la palabra. La comida japonesa no me gusta porque es todo tan medidito, tan minimalista, tan pequeñito… a mí me gusta la cuchara. Y un cierto casticismo y la sobremesa con café, con humo y con conversaciones interesantes. Pero, de vez en cuando, voy a un restaurante japonés porque a mi hija Rocío la cocina japonesa le gusta mucho y cuando me quiere maltratar y la invito a comer me dice: «No, si no vamos a un japonés no voy». Pero vamos, no porque le gusten mucho los japoneses, sino para vengarse de mí.

He vivido 20 años en el tercero de esta piso, es uno igual que el de abajo, lo hicimos tirando los tabiques, pero de dimensiones son iguales, lo que pasa es que el de abajo está más dividido y el de arriba lo hemos puesto más a nuestro gusto»

Joaquín Sabina
Rolling Stone

La entrevista al flaco en Rolling Stone es una verdadera gozada y la vamos a desgranar poco a poco, que es como mejor saben las cosas. En este capítulo, Joaquín Sabina analiza parte de su estilo de vida y curiosidades gastronómicas. ¿Alguien se lo imagina comiendo en un japones? qué arte.

En Nuevo Estilo

nuevo estilo joaquin sabina

¿Dónde le gustaría vivir?
En una ciudad inventada, mezcla de Madrid, Buenos Aires y La Habana, con vistas al mar.

¿Cuál es su idea de la felicidad?
¿Qué es eso? Un caballero no puede caer tan bajo.

Cualidad que más admira en un hombre
El humor inteligente.

¿Y en una mujer?
La capacidad de reírse del humor inteligente.

Su gran virtud
Pasemos a la siguiente pregunta.

Su peor defecto
Hacerme el listillo contestando entrevistas.

Una fobia
La estupidez, la muerte, la enfermedad…

¿Qué música le gusta?
Toda la buena.

Elija un grupo, un compositor y una canción
Por ese orden, The Velvet Underground, Leonard Cohen y Knocking at Heaven’s Door, de Dylan.

Y ahora un artista
Woody allen.

En su mesilla hay…
Un cenicero, el paquete de ducados, Johnnie Walker etiqueta negra, libros de Quevedo, Joyce y Jaime Gil de Biedma, el mando a distancia…

¿Y en sus paredes?
Libros y cuadros.

Una película
Cualquiera de Billy Wilder.

Personaje real o de ficción
Sancho Panza.

Piense en una habitación
Anónima de hotel, con servicio de habitaciones 24 horas.

¿Para qué ahorraría?
Para comprar tiempo.

Un olor
A tierra mojada después de la lluvia de otoño.

Le obsesiona…
Escribir la canción más hermosa del mundo.

Le divierte…
La sobremesa con amigos hasta la madrugrada.

Un lugar en el mundo
Los míticos y literarios mares del sur.

¿Cómo imagina el futuro?
Negro.

Tiene diez minutos libres
Un cigarrito, un libro…

Un viaje
En el Orient Express.

Una persona
Mi novia.

¿Qué no puede faltar en su casa?
El buen humor.

Su comida favorita
Huevos revueltos caseros marca lucio y un buen rioja acompañando.

Su bebida
Juanito el caminante etiqueta negra con mucho hielo, en vaso ancho y a escondidas para que mi novia no le añada agua.

Un recuerdo de la infancia
La primera comunión por lo civil.

Pida un deseo
Que me deje la virgencita como estoy.

Que no le hablen de…
Gimnasia.

Adora…
La palabra escrita, la buena conversación, las mujeres, los gatos…

Un momento del día
El crepúsculo.

¿A quién invitaría a su casa?
A Jack Nicholson.

¿Qué no haría jamás?
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