Benjamín Prado: «Joaquín Sabina y yo ahora somos más amigos»

joaquin sabina¿Qué parte de las canciones son de Sabina y cuál es suya?
Es todo de los dos. Yo creo que lo más bonito que ha habido en el proceso de escritura del disco, y lo cuento en el libro, es que ninguno de los dos tiene hoy idea de qué escribió cada uno. Las canciones están peleadas hasta la última coma. Están hechas de verdad juntos, físicamente sentados, siete meses escribiéndolas. De manera que es imposible decir si hay un verso mío y otro suyo, entras de verdad en un estado de simbiosis casi total.

¿Qué tal se trabaja con Sabina?
Yo creo que es la única persona del mundo con la que podría hacer esto, y viceversa, él dice lo mismo de mí. Hay una especie de combustión entre nosotros. Es un problema de carácter, seguramente de gustos literarios, musicales, de talante personal, y por la razón que sea, funciona. Es muy raro que dos tipos se pongan siete meses a escribir un disco y no sólo lo hagan sino que estén orgullosos de él y no acaben odiándose. Es más, creo que hemos salido de esto más amigos.

A veces suele ser traumático juntarse con un artista para crear.
Pues seguramente sí, pero lo que pasa es que ni siquiera se me ha ocurrido. Lo que sí somos es muy aficionados a los cadáveres exquisitos. En verano hacemos sonetos a varias manos entre Joaquín, Ángel González, Luis García Montero y yo. Son diversiones. Hacer esto creo que no lo haría con nadie. Para ponerse tan serio como con el disco para empezar hay que quererse mucho. Y yo a Joaquín lo quiero, yo mato por él. Hay una parte que viene del afecto, otra que viene de la admiración que tengo por él. Es un tipo que ha escrito las mejores canciones de nuestro idioma. Y eso ayuda a tomarte muy en serio un trabajo como éste. Son canciones que Joaquín va a poner al lado de obras maestras.

¿Había colaborado anteriormente con élpara otras canciones?
Habíamos hecho un par de de ellas, pero de otra manera. Eran sueltas, algunas veces cogió letras mías a las que puso música. No ha sido como esto, que han significado siete meses de trabajo ininterrumpido y muy intenso. Y con Joaquín ha sido muy intenso, porque podíamos estar desde las 11 de la noche hasta las 7 de la mañana discutiendo un solo verso. Ha sido un trabajo muy intenso y muy emotivo también, porque encontrábamos cosas que nos gustaban a los dos.

¿Mantiene en privado la misma actitud que tiene frente al público?
Joaquín es una persona muy auténtica, es como es. No hay nada de mentira en él, no hay nada de fingimiento. Lo conozco desde hace treinta años y siempre ha sido un tipo con el que merece la pena estar. Joaquín es de las pocas personas de las que puedas decir que hay un minuto feo o vacío, siempre hay algo interesante que recordar. Lo que pasa es que es muy exigente, porque es consciente de quién es y no quiere darle a su gente refritos ni versos de medio pelo. Hay que buscar otros temas y otros tonos. Y seguramente por eso hemos acabado escribiendo este disco juntos, para abrir otra puerta en su obra.

¿Y por qué escribió el libro?
Porque me lo pidió él. Realmente la pelea literaria que hemos tenido por cada verso era tan intensa y tan fuerte y lo pasamos tan bien que siempre decía «Benja, cuenta esto, porque esto es fantástico». Fue a petición suya.

¿Escribiría para otros?
Yo siempre digo que lo que hago es poesía. Me han pedido canciones pero creo que sólo haría para Joaquín. Es verdad que he prometido que haré algo para los chicos de Pereza, pero será entre Joaquín y yo para ellos. Les he tomado mucho cariño, son unos tipos adorables, buenos músicos, con un talento de morirse y además es que son unos tipos fantásticos, humildes y generosos. Nos enamoramos los dos de ellos.

Interesante entrevista a Benjamín Prado en La Tribuna de Salamanca.

4 respuestas a «Benjamín Prado: «Joaquín Sabina y yo ahora somos más amigos»»

  1. No sé si alguien conoce las participaciones de Benjamín Prado en RNE con la señorita Silvia Tarragona. A mi me causó una muy mala impresión. No digo que no tenga talento para escribir, pero cuando a las altas horas de la madrugada se dedicaba a discernir entre el bien y el mal, con ese tono intelectualoide, era insoportable.

  2. Estoy leyendo el libro y me parece muy entretenido, lo de las palabras al corral con la gallinita, los «comprar» y «no comprar» los camareros del bar del hotel de Praga, la limusina del Darling, los whiskies ajimendos y todo! jaja, es que al leerlo automaticamente me voy haciendo una pelicula de como ha sido todo y me da una risa que mas de alguien me ha mirado extraño, jajaja.
    Grande Joaquinito, me agradas oye Benja, buscare tus libros por las Españas…

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