Retrato de família con perrito

Diario de un Peaton

�?l se llamaba Confusión
tocaba un viejo acordeón
y a su mujer
la conocían todos por
Lili Marlene.

Se enamoraron en un club
de alterne un año catapún
por carnaval,
la bruja huyó con Fumanchú
después del vals.
También estaba Do Re Mi,
un perro que, sin pedigrí,
sabía ladrar hasta en latín
y no mordía
más que al gato del alguacil.

Y decían que era amor
la soledad que compartían
un día sí, cuarenta no,
y Do Re Mi se lo creía.
Igual que a ti, igual que a mí
la realidad los aplastaba
pero cerraban al dormir
los ojos y se la inventaban.

Vivieron en cualquier ciudad,
todas se llaman Ansiedad
como Madrid
les daba vértigo mirar
al Pirulí.
�?l se podía llamar Jesús.
Cada domingo, al muy gandul
su Magdalena
le lava el pelo con champú
de hierbabuena
con Do Re Mi de fiel guardián.
Para el puchero familiar
los dos ganaban su jornal
honradamente por la calle de Alcalá
en la acera y de plantón
haciendo ella la carrera
y él con el viejo acordeón
cargándose �??La Violetera�?�

Igual que a ti, igual que a mí
el porvenir los aplastaba
pero cerraban al dormir
los ojos y se lo inventaban.

Nunca la pudo retirar
pero una vez por Navidad
el rey Melchor
trajo un abrigo de astracán
de imitación.
Volvía tan pancho Do Re Mi
un día de regar con pis
un abedul
y calculó mal el �??reprise�??
del autobús
y nunca más vino a lamer
el pantalón
de su patrón
cada vez que
Lili Marlene
con un recluta toca el timbre de la pensión.

Y decían que era amor
la soledad que compartían
un día sí, cuarenta no,
Do Re Mi se lo creía.
Igual que a ti, igual que a mí
la realidad los aplastaba
pero después cerraban al dormir
los ojos y se la inventaban.

Tal vez tenían razón
puede que fuera amor
la soledad que compartían
un día si se deja, a veces siete no,
y Do Re Mi, moviendo el rabo, se lo creía.
Como te pasa a ti, como me pasa a mí
las uñas negras de la vida nos arañaban
pero cerraban al irse a dormir
los ojos y soñaban que soñaban.

�?l era un tipo del montón
que se llamaba Discreción.
No le digáis
que habéis oído esta canción
si lo encontráis.

Título: Retrato de família con perrito
Año: 2003
Letra: Joaquín Sabina, Pancho Varona
Música: Joaquín Sabina
Disco: Diario de un Peaton (2003)

20 respuesta a “Retrato de família con perrito”

  1. el amor es para todos diferente, creemos tener la dicha entera cuando los demás ven miseria, quiza miseria es tener algo verdadero sin comprar estrellas con dinero, hay que soñar que soñamos, igual que tu igual que yo, un tipo del montón.

  2. «Y decían que era amor…la soledad que compartían»

    soledad, necesidad…

    gran cancion del flaco,…

  3. Este tema es tristísimo, melancólicamente sufrible… qué decir… Sabina… quién otro.

  4. «Tal vez tenían razón
    puede que fuera amor
    la soledad que compartían»

    que claro que escribis Joaquin….

  5. Cuantas lagrimas con esta canción..
    La tristeza mas triste del mundo, definitivamente…
    Saludos desde Costa Rica

  6. Y decían que era amor
    la soledad que compartían
    un día sí, cuarenta no,
    Do Re Mi se lo creía…

    yo tambien me lo creo…joaquin es sublíme..

    definitivamente es lo mejor para acompañar eso que se llama soledad…

    DIOS me lo cuide y bendiga siempre…

  7. Qué canción triste. Mientras escibo, tres lágrimas solitarias (una para cada componente del triste trío de la canción) me deja un rastro sinuoso y húmedo en el rostro. Se me hace una madeja sin cuenda en las cuerdas vocales cada vez que escucho o leo la estrofa en que Do Re Mi riega el abedul… bueno, ahí va una cuarta de regalo para el pobre Do Re Mi… lo peor es que me recuerda la reciente historia que tuve con una muchacha, que también lloraba con esta canción (supongo que porque vive con su perrito posiblemente escapado de esa canción)

  8. ¿Qué haces Canario? Escribo la III parte del Quijote. ¿Qué haces Sabina? ¿Por qué preguntáis si ves? Carajo de cojones -dijo un hombre ch’ol que había aprendido ha hablar y escuchar en español en su monólogo- si en esta canción no se puede despregonar. Tengo que decírcelo a mi corazón que se ha vuelto Quijote y Sabina reescribió el Caballero de la triste figura, sólo que en esta canción hay una dama y un señor que carraspea, ladra y se le tuerce la boca porque evita llorar. Y es que el señor le llama amor esa soledad de cinco días solo y un cuarto de medio día se acompaña de una maestra de preescolar que se pasa pegando osos, y quién sabe si también se sienta sola o sabe que me falta…. Sabina hijo de puta, sos un pedacito de Cervantes. No soy puto, pero estoy dispuesto a serlo por vos. He leído el libro más triste del mundo: El Quijote y la canción mas triste de mi cuarto, es esta que he leído pero no he escuchado. Soy canario@tuxtla.com

  9. Ladrón de Sábado, te aventaste un raquítico dolor entre mis latidos. Y ese perro que posiblemente escapó de esa canción, te lo robaste, y esa muchacha persiguió el perro hasta que te topó a ti y ya me sé tu ladrido. Carajo de cojones, ya somos tres llorones y pues «a la chingada las lágrimas» ¿Verdad DoREMi? ¿Por cierto, dónde andas ladrando la hebra de los noctámbulos y de los llorones?

  10. Cómo me gusta ésta canción. Es inevitable que se haga un nudo en la garganta cuando se la escucha con detenimiento.

    Saludos desde Rosario, Argentina.

    1. Nicolas, esta triste cancion ( quizás la mas triste que tenga ),habla de lo poco que se necesita en la vida cuando tienes alguien con quien compartir tu vida.cuando joaquin se refiere a que soñaban que soñaban, se refiere a que tenian tan poco en lo material que no podian permitirse el lujo tan siquiera de soñar. Un saludo. Amador

  11. Hermosa canción!!! Una pequeña aclaración: Está mal la última parte de la letra, debe decir:

    Tal vez tenían razón, puede que fuera amor la soledad que compartían, un día sí y setenta veces siete no, y Do Re Mi, moviendo el rabo, se lo creía. Como te pasa a ti, como me pasa a mí, las uñas negras de la vida los arañaban, pero cerraban al irse a dormir los ojos y soñaban que soñaban.

  12. Cada vez que escucho esta canción se me ponen los pelos de punta. Eres el mas grande Sabina, no te mueras nunca flaco.

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