A través de sus versos

03 de Abril, 2008 | Categoría: Especiales, Inédito

Debía ser el 78 o el 79, tal vez antes, tal vez después, cuando me tropecé con Luis en Granada. Era entonces un post-adolescente letraherido, rubito y dotadísimo, que ya asustaba por su más que solvente precocidad literaria. Como decía su compadre Javier Egea, Quisquete para los amigos, no paraba de escribir luminosos poemas sobre tiempos y asuntos, por su juventud, imposibles de haber vivido en primera persona. Para mí, para tantos, conocerlo fue un deslumbramiento. Han llovido 30 años desde entonces y no ha dejado ni un solo día, quiero decir ni una sola noche, de deslumbrarme como poeta ya hecho, y derecho (iba a decir), aunque es izquierdo y bien izquierdo, y bien unido, perdonen la tristeza, porque nos unen Granada, Rota, Madrid, Almudena, Arcángel González, Pepe Caballero, Chus Visor, Eduardo Mendicutti, Benjamín Prado, Miguel Ríos, Alfredo Bryce, Javier Rioyo, la poesía, la canción, el compromiso, los huevos estrellados que hace como los ángeles (pruébenlos), la vieja Facultad de Letras de Puentezuelas, el paquete de ducados de su novia, Juan Vida, Jaime Gil, Coilliure, Rafael Alberti, tantos amigos, tantos muertos tan vivos en su obra y en su ejemplo, tantos amaneceres con resaca.

Un amigo de muchos condenado a estar solo. Así se define en su último libro, Vista cansada, definiéndonos a todos. Qué alegría celebrar, con la que está cayendo, el cumpleaños de la editorial Visor, gracias a esta nueva y exquisita colección, Palabra de honor, de la mejor manera posible, con la última entrega de Juan Gelman y esta hermosura de Vista cansada.

Lo he comprado tres veces. Las dos primeras, apenas saboreado, sentí la urgencia de regalarlo, porque a uno le gusta hacer patria poética y porque Luis, como Manrique, como Bécquer, como Rubén, como Machado, como Jaime Gil, como Ángel González, como todos los grandísimos poetas, no sólo es un maestro de poetas, que también, sino que, además y sobre todo, parece capaz de contarnos, y de qué manera, lo que habíamos olvidado que sabíamos de nosotros mismos. Luis sirve para hacer afición, para volver a la plaza porque torea José Tomás, para acercarse a las librerías porque ha salido un nuevo libro suyo. He comprado un tercer ejemplar, y éste pienso quedármelo.

Leer el libro es sentir deslumbramiento, recogimiento, reconocimiento y sí, qué pasa, emoción hasta las lágrimas. No hay rimas, ya lo sé, (con lo que me gustan) y, sin embargo, qué medida tan medida, qué ritmo, qué son, qué compás, que música interna. Ni mijita de falta que le hacen los indocumentados como yo que pretendan añadirle melodía a sus poemas, porque la llevan dentro como el hueso la médula, como el huevo la yema. No en vano es de los pocos poetas cantables y recitables y comprensibles y memorables, sin renunciar por eso nunca a las más alta exigencia formal y lírica. Es también un libro, permítanme decirlo, lleno de un amor casi tan franciscano por las cosas de todos que incluye en su inventario hasta el desamor, hasta los goles de su equipo, hasta los escolapios, hasta la democracia. Amor por los calendarios, por los andenes, por los padres, por los hijos (sobre todo si son de vecino), por las ciudades, por los amigos, por las derrotas, por la angustia, por la esperanza, por Almudena, por Almudena, por Almudena. Y todo contado, quiero decir cantado, con el primor y el mimo de esa voz tan suya y tan limpia que le sube las persianas a la memoria y disfruta colocando en el altar mayor de la poesía unos viejos calcetines o unas gafas con los cristales rotos o el asiento roído de un taxi.

¿Vista cansada? Ojo de lince diría yo. Pupila solidaria y encendida. Voz que llama a las cosas por su nombre más nuestro. Este libro es el mejor de García Montero, como todos los anteriores, porque su verso crece y crece sin oxidarse nunca. Qué orgullosos estamos de abrazarlo y de leerlo los que nos quedamos tan cortos esperando tantísimo de él. Lo ha clavado el lápiz sin botox de Juan Vida, en el retrato que se publica en el libro, con su cara de sabio adolescente renacentista y esa mirada entre certera y compasiva que se queda agarrada al corazón. Bendito sea porque si, como él dice, los años hablan mucho y mienten más que hablan, y si (como dice también, en defensa de Rafael Alberti) los que han amado mucho no desmienten su amor con una mala boda, es urgente volver a pasear por nuestra infancia a través de su infancia, por nuestros primeros versos a través de sus versos, por nuestro primer amor a través de sus amores, por los desengaños, por las maldiciones, por las esquinas y las lluvias y las noches imposibles que tuvo mi Granada, su Granada.

Cómo no voy a quererlo si me sacó de una nube negrísima con el viejo paraguas cómplice de la amistad y la poesía. Los bares son la patria del que ha sido muy joven, dicen también en otro verso que debiera ser mío. Le ha tocado arrastrar a Luis, además, de hotel en hotel, de estación en estación, de antología en antología, la pesada maleta de ser cabeza y referente poético y generacional, eso que llaman crear escuela. Me refiero a la nueva sentimentalidad, la poesía de la experiencia y ese catálogo de etiquetas que entusiasman o enfurecen a los críticos y avinagran la vida a los postergados en el escalafón. Y lleva ese equipaje, doy fe, con una elegancia muy suya, nunca desprovista de una imprescindible, piadosa y saludable dosis de sorna. Él se lo ha buscado y al que no le guste que se joda. Como anda ya por los 40 y diez, y ahora, como dicen que dice Francisco Ayala con razón, casi todo el mundo vive 115 o 120 años, emociona pensar a la vera de mis 40 y diecidemasiados lo que podemos esperar en el futuro de esa pluma, con perdón, lo que le queda por decirnos todavía. Que ustedes y yo lo veamos.

Texto de Joaquín Sabina escrito para la presentación del libro Vista Cansada, en la Residencia Estudiantes, Madrid, el 26 de marzo.

Elpais.com

Vista cansada, último García Montero (Para Chus Visor)

01 de Abril, 2008 | Categoría: Sonetos

joaquin sabina

I]

Como un niño que ha visto demasiado,
como un sabio que pierde la cabeza,
viaja de la raíz a la corteza
sin dar lo non venido por pasado.
Regala serventesios al contado,
vacuna con diptongos mi pereza,
parece que levita cuando reza
las aleluyas del enamorado.
Primogénito primus interpares,
comunista y demócrata pagano
entre el Real Madrid y Llamazares.
Licenciado en tormentas de verano,
especialista en fuegos malabares,
qué verso al portador tan primo hermano.

II]

Vista cansada que a soñar ayuda,
dulce agüero de pájaro con pico
de oro que me salva del perico
cuando la nube negra me desnuda.
Por el Paseo de los tristes duda
entre el norte y la corte del rey chico,
andaluz como Alberti y Federico
como Machado, Juan Ramón, Cernuda.
Hombro donde apoyar la madrugada,
suspiro nazarí que me subleva
contra esos dioses que perdonan nada.
Tribuno de los siervos de la gleba,
mientras le pongas letra a mi balada
conmigo vas, mi corazón te lleva.

Poema: Vista cansada, último García Montero (Para Chus Visor)
Año: 2008, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

Homenajeando a Rafael Azcona

28 de Marzo, 2008 | Categoría: Noticias

Con motivo del fallecimiento de Rafael Azcona, tanto TVE como Digital + y Localia han preparado programaciones especiales en las que se repasará la obra y la vida de uno de los mejores guionistas del cine español.

El primer homenaje llegará esta noche en Versión española (La 2, 21.50). El programa emitirá La corte del faraón y tendrá como invitados a los cineastas Fernando Trueba y José Luis García Sánchez y al músico Joaquín Sabina. Además, Antonio Banderas reflexionará sobre la importancia de Azcona.

Elpais.com

Begin the beguine

25 de Marzo, 2008 | Categoría: Sonetos

joaquin sabina

Para el Nano, la Yuta y la María

London, hotel sin caspa, fashion en vena
con vistas a Hyde Park, pobre viejo rico,
ebrio de Samuel Johnson, Verlaine, Chirico,
bucanero del Támesis y del Sena.

Verde irlandés con asas por san Patricio,
mañanita diumenge de costalero,
los Bacon y los Turner, con aguacero,
acabarán sacando mi alma de quicio.

Por suerte mi bombín, cada madrugada,
goza de percha amiga donde colgarse,
nada como una Jime para olvidarse
del olvido que olvida tanta granada.

Con la frente marchita vuelvo a buscar
futuros imperfectos de mi pasado
con ganas de cobrarme lo malgastado
tan begin the beguine y vuelta a empezar.

¿Qué fue de aquellas niñas de la estación
que mordieron el polvo de las cunetas,
que endiosaron la tinta de los poetas,
que zurcieron un siete en mi corazón?

Estaba en pie la barra del Troubador,
los buses encarnados y las cabinas,
las teenagers en flor con anfetaminas
(qué british se conserva el conservador).

Con tanto agridulzor y neblina tanta,
prófugo de Carpanta regreso al foro
como quien desespera del caño al coro,
muera la primavera, semana santa.

Poema: Begin the beguine
Año: 2008, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

IU, Carod, Rosa Díez

17 de Marzo, 2008 | Categoría: Sonetos

joaquin sabina

I]

El resacón del después
desmiente el catastrofismo
por más que el bipartidismo
diga que un par suma tres.
Con el alma del revés
me agrede el malabarismo
que condena al ostracismo
tantos años de mi vida
si se queda izquierda unida
tiesa al borde del abismo.

II]

Malgré las cábalas d’Hont
Esquerra republicana
se pasó de casquivana
y amaneció en el pilón.
Ni el xarnego de aluvión
ni la parroquia blaugrana
comulgan cada semana
con goles de sobaquillo,
Carod Rovira al banquillo,
¡visca la gent catalana!

III]

Rosita de Savater
extramuros del rebaño
cortó tela de buen paño
a la hora de merecer.
En este ser o no ser
en lugar de un mal apaño
se curó del desengaño
fundando una milagrosa
cosa que, entre Vargas Llosa
y Pombo, vale un escaño.

Poema: IU, Carod, Rosa Díez
Año: 2008, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

Entrevista a Joaquín Sabina en La 2

16 de Marzo, 2008 | Categoría: Entrevistas

En La 2 Noticias, con Mara Torres, entrevista a Joaquín Sabina

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