Archivo de 'Sonetos'

Sonetos crepusculares

joaquin sabina

1] Por calderilla

Mejor será callarse de una vez
por todas, al carajo la poesía,
si es ley que por la boca muere el pez,
yo vivo de prestado todavía.

Lo firmo contra nadie y a favor
de la diosa razón, laica matrona,
que amortigua el silencio bienhechor
que grita alrededor de mi persona.

Con lo que me excitaba discutir,
qué desastre, en lugar de maldecir,
dejar morir la muerte sin guerrilla.

Con lo que me gustaba decir no,
qué marrón admitir que el propio yo,
se cuelga en internet por calderilla.

2] Playas del sur

Aquí me tienes, casi mineral,
leyendo a Borges y pensando en nada,
soñando que, al llegar la madrugada,
me derrumbe otra dosis de Orfidal.

¿Qué fue de aquel cobaya de animal
que se comía todo a dentelladas,
que firmaba con sangre la balada
malcriada del Bronx de Fuencarral?

Heme aquí, frente a un mar que no se moja,
haciendo crucigramas en la hoja
de parra que maquilla mi pasado.

Con malas compañías y buen costo,
en las playas del sur hago mi agosto
de narcotraficante derrotado.

Poema: Sonetos crepusculares
Año: 2004, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

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Décimas del escenario

joaquin sabina

¿Dónde hallar una coartada
para este eclipse de musa,
de fusa, de semifusa,
de joie de vivre, de almohada?
El ictus, agua pasada,
me brindó perfecta excusa
para un mutis por el foro,
y, mi otro yo, como un loro,
vomita ante el calendario:
¿para cuándo el escenario?

El caso es que la escritura,
desván de la desventura,
me cura de algunas cosas:
candilejas caprichosas,
mariposas de Talía,
do re mi sol que solía
desbravar la mar bravía
y desfierar a las fieras.
Ojalá que las aceras
me hagan sitio todavía.

Porque nada me consuela,
porque todo me extravía,
porque duelen las duquelas
y llego tarde al tranvía,
porque quiero seguir siendo
sin saber cómo ni cuándo
y bendigo maldiciendo
y espero desesperando.
Mi venganza de don Mendo
será mintiendo y cantando.

Poema: Décimas del escenario
Año: 2004, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

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Oración descreída para Carmen

joaquin sabina

No fue madame Curie, ni Pasionaria,
pobre Paquirri, qué malabajío,
pedir la mano de una legionaria
con vicios parecidos a los míos.

Ordóñez, Dominguín, pinchazo en hueso,
Wellwa, Cocteau, Hemingway, genio y miura,
una noche en Sevilla, con un beso
tiró mi Baudelaire a la basura.

Pobre Belén, pobre Fran, pobre Quico,
pobres moritos de la morería,
´dita sea la muerte y el perico
que nos quitan el ya y el todavía.

No me caía mal y bien tampoco,
ni divina, ni Callas Atenea,
si retrato su muerte desenfoco
la suerte porque el luto me marea.

Tú solita te diste malos tratos,
con tu novio, tu amante, tu marío,
el Chuli, el Pai, el Cabra, los contratos,
tu Franco, tu trianera, tu Rocío.

Las mamas compañías son las mejores
y las peores… sálvese quien pueda,
lo dice quien se queda en Relatores
aunque los monos se vistan de seda.

Qué Reggianí, qué Gades, qué semana,
qué muerte natural,
qué desvarío,
qué soledad, qué Carmina Burana,
qué manual de ardores contra el frío.

Lo conseguiste, no llegaste a vieja
pescaílla que se muerde la cola,
si una quiere estar viva no se deja
robar una exclusiva inerte y sola.

(Benditos muertitos)

Poema: Oración descreída para Carmen
Año: 2004, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

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Antonio después de vivo

joaquin sabina

Viudito de la Pepa,
libre y cautivo
después de vivo,
Pilar López del trepa
de los tiovivos,
rojo de pura cepa
del verde olivo.

Marqués republicano,
yate y patera,
enredadera
que enreda a los gusanos
en su bandera.
Yo también soy cubano
a mi manera.

Con un pie en la sepultura
heredé una partitura
de postreras voluntades:
ni plañideras ni curas.
Firmado: Gades

Carmen, amores brujos,
bodas lorquianas,
sangre gitana,
payo de verde luna,
golfo cartujo,
carajillo de orujo,
Fuenteovejuna.

No da gato por liebre,
sueña temprano,
culto pagano,
no abreva en el pesebre
de los cristianos.
Si te sube la fiebre,
te echa una mano.

Qué miel para las abejas,
Qué corazón entre rejas,
Qué desierto de humedades,
Qué huelga de candilejas,
Antonio Gades.

Patadita en la jeta
de los barandas,
tango y parranda,
machitos con bragueta,
Lolita y Lola,
coñitos carambolas
a cuatro bandas.

Sudor macho extrafino,
rosas marrones,
mis emociones
con pan y con tocino
se disparatan,
hay tacones que matan
a los matones.

Resumiendo y con la venia
de mi señá doña Eugenia,
póstuma de mi cofrade,
que se mueran los cabrones,
¡Que viva Gades!

Para María Esteve y Carlos Saura

Poema: Antonio después de vivo
Año: 2004, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

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Una canción para las chicas malas

joaquin sabina

El porno que me excita es cutre y casero,
mejor la Maritornes que la Afrodita,
jartito de subir la cuesta de enero
y que me diga nasti la Margarita.

Yo butanero, usted amita de casa,
hablo del siglo veinte, cuando era un pibe,
un polvo en la cocina y si no ¿qué pasa?
Lo imaginan las pajas del que suscribe.

Pongamos un enfermo por bulerías
y una dulce enfermera de azul y cofia
y una puta en la cárcel de Yeserías
soplando las velitas de la bazofia.

Si te invitan a un porro y una papela
puedes decir que sí, que no, que depende,
en Europa también existen favelas
y coños que se compran y que se venden.

Benditas las braguitas que se dejaban
ondear a media asta en un descampado,
y en la misa de doce se confesaban
de dos mentirijillas y tres pecados.

Las tontas de la clase, las más horteras,
doctas de un evangelio que no está escrito,
las hijas naturales, las peluqueras
que bailan con cualquiera el vals de san Vito.

Las madres de Lolita, las cuarentonas,
con faldita escocesa de colegiala,
las primas inter pares, las calentonas,
las viuditas alegres, las chicas malas.

Poema: Una canción para las chicas malas
Año: 2004, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

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Tercetos encabronados III

joaquin sabina

Qué antiguas las vanguardias de diseño,
fibra óptica y caspa, ¿a qué jugamos
más lejos cada vez del horizonte?

La duda es la razón, la sed mi dueño,
paso ligero, tronco, que nos vamos
antes de que Mahoma suba al monte.

¿Qué queda de la sarna y la anarquí,
los maquis, los Durrutis, las Dolores
que se jugaban todo y el pellejo?

Miré los muros de la patria mía,
ayer tan rojos, hoy tan sinsabores,
y me puse a llorar contra el espejo.

Las niñas sólo quieren ser famosas,
modelos, putas, qué más da, azafatas
de la ONG de ricos sin fronteras,

calientapollas, mantis religiosas,
Lolitas, Mesalinas, garrapatas,
mulatas que te roban la cartera.

Y yo, en un laberinto de secano,
convicto de humedades imposibles,
adicto al aquelarre del deseo,

viudo de una nube de verano,
perdido en una selva de imperdibles,
sin más fe que el derecho al pataleo.

Poema: Tercetos encabronados III
Año: 2004, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

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