La Voz Digital
  • Rudy Fernandez
  • Merche
  • Andy y Lucas
  • Messi
  • Sabina
  • Conciertos
  • Cadiz Rock
  • Kun Aguero
  • Ricky Rubio
  • Juegos online
  • Fernando Verdasco
  • Rafael Nadal
  • Cristiano Ronaldo



joaquin sabina Mi ovejita Lucera

La Mandragora

Tengo yo una ovejita Lucera
que de campanillas le he puesto un collar.
Tengo yo una ovejita Lucera
que de campanillas le he puesto un collar.
Yo la llamo ella viene a mi vera
corriendo ligera con este cantar.
Yo la llamo ella viene a mi vera
corriendo ligera con este cantar.
Me gusta cuando bala la ovejita: “beee…”
y cuando le responde el corderito: “baaa…”
Me sabe a musiquilla celestial ese dulce balar.
Me gustan en las fiestas del lugar
los cohetes que al subir hacen: “xiuuu…”
hacen “pum” y hacen “pam”
los demás a mi plin, a mi plin los demás.
Mi ovejita se ha roto una pata
que lata, que lata, que no puede andar.
Mi ovejita se ha roto una pata
que lata, que lata, que no puede andar.
Yo le digo pobrecita mía que esta todo
el día diciéndome: “baaa…”

Título: Mi ovejita Lucera
Año: 1981
Letra: Almagro y Villacañas
Música: Joaquín Sabina
Disco: La Mandrágora (1981)

joaquin sabina Un santo varón

La Mandragora

Comprendiendo mis padres que yo era
desde niño un arcangel tutelar
quisieron que estudiase la carrera
y fuera sacerdote y no seglar.
Pues el hombre sujeto a tentaciones
que impone con su encanto la mujer
si se deja tentar hay ocasiones
en que a pesar de todo hay que ceder.
Ya San Froilán lo dijo en su versículo tercero
refiriéndose al pudor
que la pasión es para el hombre un vínculo
que muchas veces es conservador
de gérmenes insanos y alarmantes
que acaban poco a poco por minar
la salud y otras cosas importantes
y necesariamente hay que cortar.
Por eso yo, obediente, sumiso,
abrazo la palma
y quiero ser padre de almas
huir de mundanos livianos placeres,
que quiero ser padre… ¡pero sin mujeres!
Desde niño sentía los clamores
de todo lo divino y lo infinito
y me daban espasmos y sudores
si alguno me nombraba “la chilito”
y si al ir por la calle de paseo
fija en suelo con pudor la vista
apreciaba el marcado contoneo
de aquellas geometrias sin aristas
y apretando las manos fuertemente
y sintiéndome mi mismo menos cabo
me parecía ver palpablemente
a Satanás pegarme con el rabo.
Más comprendiendo al fin que es completa
la vida de éxtasis tan plácida y sencilla
me decidí a cortarme la coleta
y hacerme la consuna coronilla.
Por eso yo, obediente, sumiso,
abrazo la palma
y quiero ser padre de almas
huir de mundanos livianos placeres,
que quiero ser padre… ¡pero sin mujeres!

Título: Un santo varón
Año: 1981
Letra: Alberto Pérez
Música: Joaquín Sabina
Disco: La Mandrágora (1981)

joaquin sabina El cromosoma

La Mandragora

Hace tiempo que me importa un comino
que el último jalón de mi camino
caiga lejos de Roma
hace tiempo que no juego al acertijo
tan esdrújulo de un padre y un hijo
y una blanca paloma.
Y lo cierto es que no me desespero
desde el día en que al célebre madero
lo comió la carcoma
pero si me preguntan y lo digo
a parte de algún que otro íntimo amigo
todos creen que es broma.
Y como con eso no se bromea
esperan que Dios me de con la tea
que churruscó a Sodoma
o que al menos diga yo reconfortante
que me he hecho mahometano o protestante
hablamos otro idioma
Pues nada más que eso me faltaba
que tuviera que asirme a la chilaba
del profeta Mahoma
ni a tripa de Lutero, ni aún de Buda
prefiero caminar con una duda
que con un mal axioma.
Porque dudo que al final de este asunto
la cosa no se acabe con un punto
sino con un punto y coma
y no espero un cielo o un infierno
lo más confío en que seré algo eterno
gracias al cromosoma.
Tranquilo puedo vivirme mi historia
sabiendo que a las puertas de la gloria
mi nariz no se asoma
la muerte no me llena de tristeza
las flores que saldrán por mi cabeza
algodaran de aroma.

Título: El cromosoma
Año: 1981
Letra: Javier Krahe
Música: Joaquín Sabina
Disco: La Mandrágora (1981)

joaquin sabina Un burdo rumor

La Mandragora

No se tus escalas por lo tanto eres muy dueña
de ir por ahí diciendo que la tengo muy pequeña
no esta su tamaño en honor a la verdad
fuera de la ley de la relatividad
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
ciertamente es un burdo rumor.
Pero como veo que por ser tu tan cotilla
va de boca en boca y es la comidilla
en vez de esconderla como haría el avestruz
tomo mis medidas, hágase la luz.
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
una encuesta he hecho a mi alrededor.
Trece interesadas respondieron a esta encuesta
de las cuales una, no sabe no contesta
y en las otras doce división como veréis
se me puso en contra la mitad, es decir seis.
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
otras seis francamente a favor.
Y si hubo reproches fueron en resumen
por su rendimiento, no por su tamaño
y las alabanzas que también hubo un montón
hay que atribuirlas a una cuarta dimensión.
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
a que a veces soy muy cumplidor.
Mi mujer incluso, dijo – aunque prefiero
la del jardinero, como tu ya sabes,
por si te interesa pon que estáis a la par
solo que la suya es mucho menos familiar
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
nunca olvida traerme una flor.
Es mísero, sórdido u aún diría tétrico
someterlo todo al sistema métrico
no estés con la regla más de lo que es natural
te aseguro chica que eso puede ser fatal.
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
yo que tú, consultaba al doctor López Ibón.

Título: Un burdo rumor
Año: 1981
Letra: Javier Krahe
Música: Javier Krahe y Joaquín Sabina
Disco: La Mandrágora (1981)

joaquin sabina Marieta

La Mandragora

Y yo que fui a rondarle
la otra noche a Marieta
la bella, la traidora
había ido a escuchar a Alfredo Krahus
Y yo con mi canción
como un gilipollas, madre
Y yo con mi canción
como un gilipollas, madre
Y entré con el salero
al comedor de Marieta
la bella, la traidora
ya estaba acabando el flan
Y yo allí con la sal
como un gilipollas, madre
Y yo allí con la sal
como un gilipollas.
Y cuando por su santo
le compré una bicicleta
la bella, la traidora
ya se había agenciado un Rolls.
Pegado al manillar
hice el gilipollas, madre
pegado al manillar
hice el gilipollas.
Y le llevé una orquídia
a nuestra cita en la Glorieta
la bella se besaba con un chulo
y apoyada en un farol
Y yo allí con mi flor
como un gilipollas, madre
y yo allí con mi flor
como un gilipollas.
Y cuando ya por fin
fui a degollar a Marieta
la bella, la traidora
de un soponcio
se me había muerto ya.
Y yo con mi puñal
como un gilipollas, madre
y yo con mi puñal
como un gilipollas.
Y lúgubre corrí
al funeral de Marieta
A la bella, la traidora
le dio por resucitar.
Y yo con mi corona
hice el gilipollas, madre
y yo con mi corona
hice el gilipollas.

Título: Marieta
Año: 1981
Letra: Javier Krahe y G. Brassens
Música: Joaquín Sabina
Disco: La Mandrágora (1981)

joaquin sabina Seis Tequilas

Alivio de Luto

Me falta una mujer,
me sobran seis tequilas,
no ver para querer,
malditas sean las pilas
que me hacen trasnochar
echándonos de menos,
echándome de más,
almíbar y centeno.

Me falta un corazón
me sobran cinco estrellas
de hoteles de ocasión
donde dejar mis huellas,
con nada que ocultar,
con todo por delante,
Goliat era un patán,
David era un gigante.

Aunque en parte soy juez
de un nunca, de un tal vez
de un no sé, de un después, de un qué
pronto.

En asuntos de amor
siempre pierde el mejor,
no me tomes tontita por tonto.

Me falta una verdad,
me sobran cien excusas,
qué borde es la ansiedad,
que pérfidas las musas
que nimban a cualquier
pelanas con su foco,
que cobran alquiler,
con tangas y a lo loco.

Aunque en parte soy juez
de un nunca, de un tal vez
de un no sé, de un después, de un qué pronto.

En asuntos de amor
siempre pierde el mejor,
no me tomes tontita por tonto.

Ni zotal ni arrezú,
ni Luzbel ni Mambrú,
ni alfajor, ni duelo, ni quebranto.

Dame un beso de más
novia de Satanás,
jezabal que encanalla mi canto.

Casanova es el rey,
Maquiavelo la ley,
del jersey de la distancia.

Deja, por compasión
que entone la canción
del chaval que espcapa de la infancia
en la estación de Francia.

Crítica: Swing sutil y arrancherado para un texto de Joaquín Sabina musicado por Pancho Varona y con Antonio García de Diego a los teclados, José A, Romero a la guitarra, Juan González a la programación y Varona a los coros. Una instrumentación mínima para un texto máximo.
Título: Seis Tequilas
Año: 2005
Letra: Joaquín Sabina
Música: Antonio García de Diego y Pancho Varona
Disco: Alivio de Luto (2005)

joaquin sabina Números Rojos

Alivio de Luto

Dos pilotos se enfrentan al volante
en el rally a Dakar de la M30,
el segundo no cumple los cincuenta
y el que va por delante
del Sargento Pimienta es un marciano
que canta por los codos de su hermano.

Ambos tienen sus celos y sus novias,
sus divorcios, sus ángeles caídos,
sus volcanes, sus duelos, ¿quién ha sido?,
sus filias y sus fobias,
pero uno suda a muerte la camisa
y el otro duda y nunca tiene prisa.

Qué par de idiotas,
dos ascensores,
gata con botas,
males de amores,

vuelve el rebaño,
carne enlutada,
sobran peldaños,
vista cansada,

tuyo y ajeno,
besos impares,
pan con veneno,
luna sin bares,

héroes sin tumba,
cal en los ojos,
hambre con rumba,
números rojos.

¿Quién dijo que hoy es múltiplo de antes,
y el ego un envidioso malcriado,
qué maldición separa a los amantes
que no se han olvidado,
quién podrá resolver la cuadratura
de esta regla de tres con calentura?

Falta una sota,
sobran dos reyes,
cuerpos d ejota,
contra las leyes,

ratas de barco,
frena esa moto,
viudas de narco,
boda sin fotos,

seda con pana,
uña sin mano,
cada semana,
muere un verano,

traje de luces,
pata de cojo,
cartas y curces,
números rojos.

Crítica: Letra de Joaquín Sabina y Benjamín Prado para una música de Pancho Varona y Antonio García de Diego, con una guitarra de José A. Romero que parece un homenaje a George Harrison. Tiempo medio, canción de guitarras, apuntes ‘beatles’ y riffs de rock y una letra de las de 100 imágenes por segundo.
Título: Números Rojos
Año: 2005
Letra: Joaquín Sabina y Benjamín Prado
Música: Antonio García de Diego y Pancho Varona
Disco: Alivio de Luto (2005)

joaquin sabina Nube negra

Alivio de Luto

Cuando busco el verano en un sueño vacío,
cuando te quema el frío si me coges la mano,
cuando la luz cansada tiene sombras de ayer,
cuando el amanecer es otra noche helada,

cuando juego mi muerte al verso que no escribo,
cuando sólo recibo noticias de la muerte,
cuando corta la espada de lo que ya no existe,
cuando deshojo el triste racimo de la nada.

Sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,
allá donde no quedan mercaderes
que venden soledades de ginebra.

Al otro lado de los apagones,
al otro lado de la luna en quiebra,
allá donde se escriben las canciones
con humo blanco de la nube negra.

Cuando siento piedad por sentir lo que siento,
cuando no sopla el viento en ninguna ciudad,
cuando ya no se ama ni lo que se celebra,
cuando la nube negra se acomoda en mi cama,

cuando despierto y voto por el miedo de hoy,
cuando soy lo que soy en un espejo roto,
cuando cierro la casa porque me siento herido,
cuando es tiempo perdido preguntarme qué pasa.

Sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,
allá donde no quedan mercaderes
que venden soledades de ginebra.

Al otro lado de los apagones,
al otro lado de la luna en quiebra,
allá donde se escriben las canciones
con humo blanco de la nube negra.

Crítica: Balada fronteriza acercándose a esas rancheras tan queridas por Joaquín Sabina. Luis García Montero escribió la letra a partir de una idea de Sabina, mientras en la música participan Pancho Varona y Antonio García de Diego. Guitarras a cargo de José A. Romero, Pancho Varona y Antonio García de Diego, programación de Jaime Asúa y coros de Olga Román.
Título: Nube Negra
Año: 2005
Letra: Luis García Montero
Música: Joaquín Sabina, Pancho Varona y Antonio García de Diego
Disco: Alivio de Luto (2005)

joaquin sabina Me pido primer

Alivio de Luto

Mi primera manzana se llamaba quién eres,
mi primera ventana se llamaba porqué,
mi primer laberinto se llamaba mujeres,
mi primer vino tinto se llamaba Noé.

Mi primer fugitivo se llamaba extranjero,
mi primer cheque en blanco se llamaba real,
mi primer mandamiento se llamaba no quiero,
mi primer papamóvil se llamaba papá.

Mi primer espejismo se llamaba verano,
mi primera fulana se llamaba por fin,
mi primer pasaporte se llamaba Mariano,
mi primer aeropuerto se llamaba París.

Mi primer desconcierto se llamaba destino,
mi primer esperanto se llamaba español,
mi primer Al Capone se llamaba Al Pacino,
mi primera blasfemia se llamaba oración.

Todos nacemos en cualquier lugar,
me pido primer para desertar
de la estrechez,
de los que saben negociar
tablas en el ajedrez,
que no te quiten la vez
los que hablan sin respirar.

Mi primer aguacate se llamaba pomelo,
mi primer crecepelo se llamaba champú,
mi primer disparate se llamaba consuelo,
mi primer desconsuelo se llamaba Moscú.

Mi primer apellido se llamaba Martínez,
mi primer Borsalino se llamaba bombín,
mi primera manola fue en la cola de un cine,
mi primera frontera se llamaba Joaquín.

Todos nacemos en cualquier lugar,
me pido primer para desertar
de la memez
de los que saben negociar
tablas en el ajedrez,
que no te quiten la sed
los que hablan sin respirar.

Todos nacemos en cualquier lugar,
me pido primer para desertar
de la vejez
de los que saben negociar
tablas en el ajedrez,
tú no me trates de usted
ni me hables sin respirar.

Crítica: La canción más rockera del disco en un tiempo medio clásico de Sabina, que colabora en la música con Pancho Varona y Antonio García de Diego. Junto a ellos, la base rítmica de Pedro Barceló y Paco Bastante marcan el tema más rítmico de ‘Alivio del luto’.
Título: Me pido primer
Año: 2005
Letra: Joaquín Sabina
Música: Antonio García de Diego y Pancho Varona
Disco: Alivio de Luto (2005)