El diccionario

30 de Octubre, 2005 | Categoría: Especiales

joaquin sabina

Son millones de personas las que siguen a Joaquín Sabina en todo el mundo.

El genio de Úbeda no tiene unos patrones concretos para las canciones, sino que mezcla dialectos y palabras de aquí y allá, gusta de cantar en directo con palabras propias de cada tierra, y como cada vez es más fácil conseguir ese material inédito, que, bendito sea, más preguntan surgen acerca de qué significa cada palabra que al maestro Joaquín Sabina pronuncia.

Por ello nace este diccionario, para que todos, de aquí y de allí entiendan las letras perfectamente. Desde ya te invito a participar si crees que algún término debe aparecer aquí.

De momento, están participando los chicos del Foro. Anímate y déjanos tus palabras.

joaquin sabina Términos Argentinos:

Remera: Top: camiseta corta.
Pollera: Falda
Jermu: Mujer
Gran Rex: Un teatro que se llama así, de Buenos Aires
La Doce: Los ultras de Boca (Los de la barra Doce)
El Gallego: El término engloba a todos los españoles como “Gallegos”
La Bombonera: El campo de fútbol, o cancha de Boca.
Colectivo: Autobús
Bostero/a: Hincha de Boca Juniors
A la cancha de Boca por Laguna: Línea 86 del Autobús

joaquin sabina Términos Españoles:

Subvenciónanos un pico: Pedir dinero para meterse heroína en vena
Peluco: Reloj de pulsera
Jarabe de litrona: Litrona se le dice a la botella de cerveza de un litro
Hasta el culo de caballo: Colocados de heroína
Tronco: Tío
Paso de cebra: Senda peatonal
Como motos: Acelerados
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal: Estaciones del metro o subterráneo de Madrid
La birra y los canutos: Cerveza y Porros
Rastro: Mercado
Queli: Casa
Calada: El acto de fumar un cigarrillo

Pregón de San Isidro

30 de Octubre, 2005 | Categoría: Especiales, Inédito

joaquin sabina

Desde el balcón de la Casa de la Villa, Joaquín Sabina dio el pregón de las Fiestas de San Isidro 2005. La admiración del alcalde Gallardón por Sabina quedó patente no hace demasiado en Televión, y se refrendó en el ofrecimiento para este pregón, hecho que no cayó del todo bien en la derecha española.

Todo un derroche de arte en el pregón que aquí ofrecemos íntegro:

Madrileños, madrileñas,
señoras y caballeros,
gigantes y cabezudos,
Isidros y forasteros,
ciudadanas, ciudadanos,
gatas, gatos corraleros,
mantoncitos de manila,
chulapos, organilleros,
maripepas, hilariones,
merengues y colchoneros,
(sin olvidar al Getafe
ni al Rayo que va subiendo):
escuchad lo que un farsante,
andaluz y madrileño,
viene a deciros con aire
de cuplé más que de verso.

Hoy pregono en esta villa
que fue corte y sigue siendo
a pesar de los pesares
cuna de un rubio heredero.

Aquí nacieron mis hijas,
aquí, en mitad de un concierto,
comprendí que no era un bulo
aquel “de Madrid al cielo”.

Rumanitas mal casadas,
balseritos caribeños,
candombe subsahariano,
polkita telón de acero,
mulatita ultramarina,
indios, moros, chinos, negros,
quiero decir, bienvenidos
a este Madrid tan moderno,
a este Madrid tan antiguo
con pasaporte europeo.

A la hora de la farra,
de corazón os deseo
que brindéis por san Isidro,
santito de los ateos

que camelando angelitos
se escaqueó del currelo.

Desde este balcón os pido
que paséis por un momento
del baranda y el marido,
del desamor y el dinero,
de Ubriques y de Pantojos,
de Rajoy, de Zapatero,
de los buenos y los malos,
del talante y del pateo,

(sin mentar a doña Espe
que conspira entre pañuelos
de seda con Gallardón
por ver quién levanta el vuelo).

Compañeritos de brega:
perdonad mi atrevimiento
de exigir buenas maneras
a oposición y gobierno.

Aunque nos den olimpíadas
y robóticos recreos
y parezca Babilonia
el foro siempre fue un pueblo
con glorietas, bulevares,
con tabernas y museos,
con niños en cada calle
y en cada balcón un tiesto
y en cada verbena un schotis
y en cada zaguán un beso.

Sin olvidar santa Eugenia
ni el Pozo ni Atocha, el vello
del alma sigue de punta,
cuando estallan en mis sueños
los trenes de cercanías,
las vías del desconsuelo.

Coleguitas de la peña,
andaluces y extremeños,
gallegos, vascos, murcianos,
asturianos y manchegos,
cuando se acabe la fiesta
mejor que nos coja en cueros
jugando con la parienta
al más dulce de los juegos.

Bebed, bailad, disfrutad,
aplaudid a los toreros,
marcaos en las vistillas
el chispún de los abuelos,
subid a los coches locos
atropellando el invierno,
que corra el vino y la risa,
la amistad y el cachondeo,
enrollaos y pasaos,
por unos días al menos,
no sea que vuelva el tío Paco
con las rebajas de enero.

Huyan todas las tristezas,
las envidias y los celos,
colocaos, como dijo
aquel alcalde tan tierno,
trasnochad y no dejéis
de mover el esqueleto
con las Supremas de Móstoles,
con Revólver, con Rosendo,
con el Womad, con zarzuelas,
que la música es, pal cuerpo,
el licor más exquisito,
el más sabroso alimento.

Madrileños de aluvión,
a gozar que ya habrá tiempo
de volver a la oficina,
a la hipoteca, al barbecho,
a la fábrica, a la lluvia,
a la familia, al colegio.

Y, puestos a desear,
quiero deciros que quiero
para vosotros un mundo
más cómplice y más fraterno,
más solidario y feliz,
tabernario y nocherniego,
cachondo y despreocupado
de prejuicios y complejos
y una vida que sea vida
a la medida del pueblo.

Y me despido que es hora
de bailes y no de versos,
madrileños, madrileñas,
de tan cerca y de tan lejos,
enanos, grandes, medianos,
calvos con chupa de cuero,
punkis, raperos, castizos,
carrozas, pijos, roqueros,
acompañadme en el grito
que se me escapa del pecho

¡Viva la gente del foro!
¡Vivan las fiestas del pueblo!

Poema: Pregón de las Fiestas de San Isidro
Año: 2005
Letra: Joaquín Sabina

Ripiado de Palacio

26 de Octubre, 2005 | Categoría: Artículos, Especiales, Sonetos

joaquin sabina

Rodeado de poetas, como Ángel González, Luis García Montero y Felipe Benítez Reyes es facil hacer maravillas como el ripiado que dedicó a la futura reina de España, Letizia Ortiz.

Aquí viene el ripiado, lleno, como siempre, de ironía:

¿Qué filtro de amor, Letizia,
qué palaciega delicia
te sedujo, corazón?

Ayer le puse dos velas
negras a Rouco Varela
por bendecir la función.

Y, sin cambiar mis principios
tricolores, estos ripios
quisieran, princesa Ortiz,

decirte en esta balada
que ya no hay cuentos de hadas
que tengan final feliz.

Menuda bronca has formado
por haber desolterado
al heredero de Orce;

lo que el gana yo lo pierdo,
¿boda del siglo? De acuerdo,
pero del siglo catorce.

Princesa, que anacronismo,
este gigante es el mismo
que derrotó a don Quijote.

¿Para qué sirven los reyes
si no les rozan las leyes
ni el hambre ni el chapapote?

Dile a tu suegra Sofía
que imite a doña María
y aplauda a Curro Romero.

Rostropovich mola mazo,
pero el pueblo es un pedazo
de pan tosco y zarzuelero.

¡Viva Azaña! repetía
la España maldecía
monarquías de quita y pon.

Procura que don Felipe
entre polvo y polvo flipe
con Borges, Larra y Platón.

Bajo la tiara de espinas,
háblale de tus vecinas,
tormentos y desvaríos

al principito del cuento
que se aprendió el argumento
y nunca ha pasado frío.

Agárralo por el talle,
ponlo en mitad de la calle
disfrazado de bufón,

de moro sin pasaporte,
de cortesano sin corte,
de sueño de la razón.

Dile que las divorciadas
no creen en esas bobadas
de la princesita tonta.

la Sartorius se quedó
corta y la nórdica no
supo hacer de Pocahontas.

Háblale de usted a tú,
dile que la sangre azul
cuando sangra es bermelona;

que se mezcle con la gente,
que no sea tan indolente,
al peso de su corona.

La familia es un sorteo,
Julieta besa a Romeo
por no cortarle las alas.

Pobrecita lady Di,
que quiso cambiarle el chip
al RIP de Buckingham palace.

Y ojo con la canallesca
lisonjera que arma gresa
según afines la nota.

Madrid bien vale una misa
¿o era París? con las prisas
ni Peñafiel mira el Gotha.

La corte de los milagros
parece un corral de Almagro
sin Lopes ni Calderones.

Ojalá que los Ortiz
maquillen con su barniz
ilustrado a los borbones.

Cristínate, elénate,
Leti, urdangarínate,
pero sin marichalarte.

Nadie compra los secretos
de aquel marido discreto
que no es juez siendo tan parte.

Sin ponerme en tu lugar
quisiera que por jugar
compartieras la primicia

de que aquel rojo menos chic
alce su trago de Dyc
para brindar por Letizia.

A Letizia Ortiz y la Boda Real

Poema: Ripiado de Palacio
Año: 2004, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

joaquin sabina

Bendita señá Leticia, la «queli» de un tal Erquicia que ayer os arrejuntó. A más de un republicano los dedos de entre ambas manos juntas nos emocionó, y sin cambiar de bandera, de dios ni de trinchera, quisiera princesa Ortiz decirte en esta balada que ya no hay cuentos de hadas no abunda el final feliz.

Vas a comértelo crudo porque la ley del embudo se venga de los que son discretos y menestrales cuando en los fastos reales no tienen invitación. De corazón te lo digo, no tengo ningún amigo que no te quiera querer, y eso que somos tan rojos que quemamos los rastrojos del fuego que pudo ser.

¿Por qué carajo te escribo? First of all porque estoy vivo y no me pienso morir. La Sartorius se quedó corta y la nórdica no supo hacer de Pocahontas. Hablemos de usted a tú, dile que la sangre azul cuando sangra es bermellona, que se mezcle con la gente, que no sea tan indolente al peso de su corona.

Lo que no entiendo Letizia es que cambies la noticia por lo que dicta el dictado, ordenanzas, escalofrío no te bañes en el río de un corazón programado.

Las faltas de ortografía que desdeña la poesía a mí me la ponen dura, y esa zeta de Letizia es la falta y la «delizia» de una «carizia» madura. No reines sobre el olvido ¡como entiendo a tu ex marido abreviado y extremeño! Defiende tu pedigrí, no abuses del bisturí, lo más grande es lo pequeño, la familia es un sorteo, Julieta besa a Romeo por no cortarle las alas.

Un Larra en una botella le regaló su doncella a Felipe el doliente. La corte de los milagros parece un corral de Almagro sin Lopes ni Calderones. ¡Ojalá que los Ortiz maquillen con su barniz ilustrado a los Borbones!

No escuches a los modistos que no se pasen de listos los más tontos de la escuela, mejor Rembrandt, Garcilaso, Groucho Marx, Einstein, Picasso, Woody, Piaf, Chavela. Muda el esquilón de buey. Ni quito ni pongo rey pero ayudo a su señora ¡Trágala! ¡Viva la Pepa! Métanles donde les quepa el rosario de la aurora.

Cristínate, Elénate, Leti. Urdangarínate pero sin Marichalarte. Nadie venda los secretos de aquel marido discreto que no es juez siendo tan parte.

Que sigas siendo tan guapa y que hagas tu labor de zapa más deprisa que despacio, y déjame terminar abusando de lidiar el Ripiado de Palacio.

Joaquín Sabina

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