Pulsa "Enter" para saltar al contenido

Categoría: Entrevistas

“Mi plan era ser profesor de instituto”

joaquin sabina gijon entrevista

Aconsejo a mis hijas que no se echen un novio como yo.

Joaquín Sabina

Joaquín Sabina promete que no se va a disfrazar de joven en sus conciertos. No apelará a la «demagogia escénica, al mesianismo de ‘¿venga, esas palmas’!». Tras el infarto cerebral que sufrió en 2001, sobrevino la depresión que le dejó dos años hundido, una «nube negra» que ha exorcizado con un disco bautizado zumbonamente ‘Alivio de luto’. Sabina regresa melancólico pero vital a Bilbao el 26 de mayo y dos días después a San Sebastián.

¿Va a cantar en Euskadi ‘Mater España?

Lo sabré cinco minutos antes de salir al escenario. A ver si tengo huevos.

O sea, que no.

Depende de cómo vea al público Pero no creas que me asusta. Puede haber algunos chiflidos, pero la canción no va de nacionalismos, sino todo lo contrario.

Pero es un canto de amor a España en toda su extensión

Sí, y también me cago en ella.

Dice «tópica España, fibra óptica y ladillas».

Habla de toda esta modernez nueva y rica, y al mismo tiempo de la España dura, cabrona y cortijera de ‘La casa de Bernarda Alba’. Ahí andamos, más en las ladillas que en la fibra óptica.

¿Se va a encontrar un País Vasco más luminoso?

Cuando mi tema estrella era ‘Pongamos que hablo de Madrid’, nunca tuve ningún problema para cantarlo en Bilbao. Saldré con mi bombín y mis faldones de frac, pero no me voy a disfrazar de joven ni de rockero, porque ya no lo soy. Se ha terminado eso de que si ibas a la ópera no te podía gustar el rock.

17 Comments

“Nunca aspiré a ser Bruce Springsteen”

joaquin sabina fotos conciertos

Vuelve Joaquín Sabina, regresa a la plaza gijonesa en la que dio el famoso gatillazo en día de fiesta de guardar, allá por el 8 de diciembre del año pasado. Entonces, fue en el Teatro Jovellanos. Y la clientela más o menos entendió que el autor de 19 días y 500 noches hubiera sido ‘malo’ la noche anterior. Esta vez será en el Palacio de los Deportes, el próximo sábado, a las diez de la noche, y el cantautor asegurá que «no fallará la voz», aunque confiesa que está como «una puta histérica» ante el reencuentro con un público que siempre le ha sido fiel, incluso en aquella velada interrumpida tras la quinta canción, mientras sonaba Pájaros de Portugal y la voz se le quebraba definitivamente. Ya entonces escribió unos versos en los que pedía excusas. Y todavía le duele, pues su primer comentario en una tarde de martes de entrevista y confesión es que está componiendo un poema de la misma marca, en el que solicitará el perdón de los gijoneses. Más de siete mil entradas se han vendido ya para un recital que abrirá sus puertas en torno a las ocho de la tarde.

La primera está cantada. Recuperando sus propios versos disculpatorios del ‘gatillazo’. ¿Por qué en Gijón, madre mía, donde usted menos quería, pasó lo que le pasó?

Por calle Melancolía… (bromea).

La verdad es que tres o cuatro de las mejores cosas que me han pasado en mi vida han sido en Gijón. Y también la peor. Nunca antes había suspendido un concierto a la quinta canción. Yo creo que debían haberme linchado. Fueron demasiado civilizados. Yo mismo hubiera liquidado a ese mariquita del bombín. Así que ahora estoy como una puta histérica pensando en el sábado y en Gijón. Pero prometo que no fallará la voz.

Comienza una nueva gira…

Carretera y top manta, sí, que será la más rockera de todas las que he hecho y se inaugura en Gijón.

¿Y cómo va la venta del último disco, Alivio de luto?

Ya me olvidé después de los sesenta conciertos que le dedicamos. En Latinoamérica se me ha curado el luto y hasta el alivio. Sé que las ventas van bien, por lo que me dicen, pero es que yo no soy de ciencias ni de números, sino de letras.

¿Lo repasamos? Por ejemplo, ¿hay que escapar siempre de los que saben negociar tablas en el ajedrez? Lo dice en Me pido primer…

Siempre. O se gana o se pierde.

17 Comments

Feliz y aterrorizado

joaquin sabina chile fotos

Joaquín Sabina jura a cinco días de su vuelta a Gijón que “esta vez, llegaremos al final”. Y es que afronta, el próximo sábado, su reencuentro con el público gijonés tras el gatillazo que le llevó, el pasado 8 de diciembre, a marcharse del escenario del Teatro Jovellanos a los 45 minutos de actuación y con otros dos recitales por delante. El regreso será en el Palacio de Deportes de La Guía y la respuesta del público ha sido similar a la que se registró en diciembre. 7.000 de las 9.000 entradas ya se han vendido.

Cómo es su estado de ánimo para volver después de lo que pasó?

Estoy muy bien. En Gijón todavía iniciábamos la gira y, después de haberme pasado algunas de las mejores cosas de mi vida, me paso la peor y la única. Eso me dejo muy herido. Cuando retomamos la gira, y sobre todo en el último tramo en Latinoamércia, me curé de alivios, de lutos, y de todo. Pero aún no me he curado de Gijón. Ahora estoy como una puta histérica porque quedan cuatro días y no es la misma gira, sino otra, Carretera y top manta , muy de pie, muy sin muletas, muy sin ayuda. Estoy, por un lado muy feliz y por otro, completamente aterrorizado. Sólo puedo jurar que esta vez llegaremos al final.

El concierto del Palacio de Deportes saldará la deuda con el público gijonés?

No sé si la salda, porque aquel día deberían de haberme linchado y se portaron como caballeros ingleses. Desde luego yo estoy loco por saldarla, pero eso habrá que hablarlo después del concierto.

Comentarios cerrados

Pancho, blogger

pancho varona

Pancho Varona lleva casi un cuarto de siglo junto a su amigo íntimo. Además de estar al frente del bajo, le puso música a, por lo menos, 80 de sus canciones. Hoy, también, es el blogero que cuenta la gira desde adentro.

Atrás quedó la última función. De momento y por estos pagos, descanso para la Gira Ultramarina de Joaquín Sabina. �?l y sus músicos levantan hoy sus bartulitos y se marchan rumbo a Chile. La despedida, sin embargo, no es total: en este blog, la historia continúa.

¿Que quién se encarga de postear ahí? Su músico, compositor, y ahora también cronista (online) de sucesos, Pancho Varona. Y es una autoría de lujo para el lector: ahí escribe el que más conoce, admira y quiere a Joaquín en este mundo. Aunque suene exagerado.

Varona lleva 24 años junto a Sabina. Sí, casi un cuarto de siglo, lo cual no es poco. Es decir, las pasó todas junto a este hombre. La historia arrancó en Madrid, una noche que fue a verlo actuar en el bar La Mandrágora. Aunque Pancho tocaba la guitarra, dedicarse a ello no estaba entre sus planes: trabajaba en el Ministerio de Defensa, escribiendo a máquina. Fue al bar una vez, luego otra, y luego varias más. Así compartieron copas (intuimos que muchas, vaya a saber uno por qué), sobremesas y zapadas. Pancho sacaba rápido las canciones de Joaquín y el otro no tardó en avisar: �??Cuando me haga falta un guitarrista, te llamaré�?�. Y un día le hizo falta un guitarrista�?�

Si es por apuntar datos técnicos y artísticos, diremos que Pancho le ha puesto música a más de 80 canciones de Joaquín; que hoy es su bajista, su productor y su compositor estrella (Antonio García de Diego completa este trío amoroso y sería injusto hacerle un feo). Pero esta síntesis, por escueta, jamás daría cuenta del singular vínculo que los une.

�??Mira, él es como mi hermano. Mejor: un hermano que se elige. Son muchos años. �?l es el padrino de mi hija, mi hija y sus hijas se llaman primas, van al mismo colegio, imagínate. Hemos pasado tantos años tantas cosas juntos. En una época, Joaquín tenía una enfermedad y a los cinco meses la tenía yo. Lo comentábamos con él, que vamos juntos hasta en eso.�?�

Pancho Varona

A Pancho se le infla el pecho cuando habla de su amigo. Le da gusto. No se cansa. Habla con cariño, con ternura, con admiración. Pero también con criterio. De hecho, Pancho es prácticamente el único que puede llegar a observarle un verso a Joaquín. Le objeta, por caso, que tal rima no es tan buena, o que tal frase quedó cursi. Y el otro lo escucha. Va y vuelve con nuevas tachaduras. �??Es gracioso, porque a veces es como un regateo�?� viene y me dice mira, cambié éste, ¿vale?, modifiqué esto pero entonces déjame mantener esto otro�?�.

Si Joaquín tiene una nueva canción, al primero que se la muestra es a él. �??Creo que soy el que mejor paladea lo que él escribe. Y a él le encanta lo que yo disfruto de su poesía. Que se deje aconsejar por mí y que me diga que lo saco mejor, o que lo exijo, me honra; es lo mejor que me puede decir�?�, señala.

Hace algunos años, Varona sacó su propio disco solista, disco que se vendió poco (la discográfica, desacuerdos mediante, lo quitó de la venta) y que, a los ojos Varona, le vino a solucionar un problema: �??Avanzar con eso habría significado la disyuntiva; seguir solo y abandonar a Joaquín. Y yo no quería cambiar mi vida, yo quería seguir mi vida con mi amigo�?��?�.

Hoy, con su amigo más fiel tan al pie de cañón como el primer día, cuesta imaginar qué hubiera sido de la carrera del que más brilla sin éste otro que le ayuda a brillar. Si se le pregunta, Varona dirá, simple y humildemente, que sin él Sabina hubiera sido otro Sabina. Quién sabe. Lo cierto, al menos en los planes, es que habrá Sabina-Varona para rato. Y no sólo para discos y canciones. Hay más, mucho más: proyectos extra-discográficos que no contaremos porque la prudencia nos llama y, caso raro en nosotros, la atendemos. No fuera a ser cosa que algún vivillo quisiera venir a escupir el asado�?�

Fuente: Clarín.com (Guadalupe Diego)

7 Comments

“Ni alivio, ni luto, ni carajo”

joaquin sabina

“Ni alivio, ni luto, ni carajo: estoy haciendo otra vez canciones”. Tras dar dos conciertos en el Teatro Caupolicán, el cantante español se explayó en su rueda de prensa acerca de su nuevo ánimo, su nuevo disco Alivio de luto, sobre cómo lo emocionó Bachelet y sobre lo que piensa de los jóvenes. “Los jóvenes no tienen un Bob Dylan de veinte años ni una Violeta Parra de veinte años”, dice.

Joaquín Sabina sobre la Presidenta Bachelet: “Me emocionó que una mujer laica, divorciada e hija de un militar muerto en la cárcel llegara al poder en un país como Chile”.

“¿Me vais a dejar fumar?”, parte preguntando Joaquín Sabina en su encuentro con la prensa. El tabaco es el vicio que conserva, ahora que es un hombre nuevo y que reconoce haber limpiado su pública afición a la cocaína para sustituirla por un inédito ímpetu en el oficio de dar conciertos y de hacer canciones, como las que pueblan su más reciente disco, Alivio de luto y las que está cantando en vivo en la Gira Ultramarina, que lo trae a Chile.

Me costó ponerme otra vez el chip y las pilas de hacer una gira. Hubo un par de años en que pensé que nunca más me subía a un escenario, no me apetecía. Pero Perú y Argentina nos han curado de todos los alivios de luto”, garantiza, flanqueado por Olga Román, Pancho Varona y Antonio García de Diego, sus músicos de cabecera. “La gente puede esperar un concierto caliente y que demostremos las ganas que le tenemos a Chile hace muchos años. Y puede esperar más de alguna sorpresa exclusivamente chilena.

18 Comments

Un tipo que escribe canciones

joaquin sabina

Se convirtió en un fenómeno de ventas. Lo siguen mujeres de todas las edades. El español trata de explicar qué está pasando con él y habla de su vida nueva, más cerca de la escritura de sonetos que de los excesos.

A él, justamente a Joaquín Sabina, no vengan a hablarle de números. Lo suyo son las letras, la dialéctica, el juego de la métrica, el pasatiempo de poner en versos su melancolía y de hilvanar artesanalmente las palabras. Pero claro, imposible no remitirse a las cifras de escritorio cuando en la Argentina se desató el fenómeno de la sabinomanía.

Veamos: tras cuatro años sin actuaciones en Buenos Aires, hará ocho Teatros Gran Rex que estarán atiborrados de 3.200 personas cada uno. Las 12.800 entradas para los primeros cuatro shows volaron en apenas seis horas y lo mismo ocurrió con la venta en el ciberespacio.

Ante la fiebre criolla, imposible no saber qué piensa el andaluz alguna vez tildado de “profeta del vicio”. Océano de por medio, atiende el teléfono en su casa de Madrid, bastante avergonzado por semejante veneración porteña. Quizá por eso el poeta que para todo parece tener una palabra, esta vez permanece en silencio, casi sin explicaciones convincentes para tanta locura.

El Gran Rex te quedó chico. ¿No era mejor, por ejemplo, cantar en Boca?

(Abre la charla con una carcajada). ¡Uy, ése es un viejo sueño que no sé si alguna vez se cumplirá! Alguna vez canté en la cancha de Ferro… Pero el Gran Rex me gusta mucho porque ya son años y al cabo de ellos se crea una especie de tradición, de liturgia, de ceremonia. Es mi teatro preferido. La verdad es que es como el sueño del pibe. Tal vez el tema de Boca no se pudo concretar porque yo no he empujado mucho. Porque no estoy en un momento en que me apetezcan las grandes multitudes. Me apetece más ese nivel intermedio del Gran Rex.

Por una entrada la gente hizo vigilia, acampó con el mate. Una mujer llegó a pedir desesperada que no la dejaran sin ticket porque tu música era la banda de sonido de su historia. ¿Cómo se explica?

¡Ay! Uno para mantener en orden su cabeza y su corazón tiene que fingir que no se entera de estas cosas. Si entra en el choluleo, en alguna gente que te considera algo así como un líder espiritual, entonces está perdido. Yo no represento a nadie, sólo soy un tipo que escribe canciones que ojalá calienten el corazón a la gente, que ojalá le pongan un hombro para llorar. Pero nada más. Realmente me siento mal por la gente sin ticket. He leído cosas por Internet. Pero nos pilla en un malísimo momento porque tenemos la agenda muy apretada. Realmente estamos pensando en hacer una popular grande. O volver pronto. Pero bueno… algo se nos ocurrirá.

Da vueltas al asunto pero no encuentra justificativo para elucidar la adherencia creciente de tantos argentinos a su música. Y la charla inevitablemente toma otros rumbos ligados con su buen momento personal, con este Sabina que ya no hace vida de “murciélago” en los bares sino que ahora trasnocha para encontrarse con la poesía. Pero no se trata de un típico golpe de misticismo, ni de un rotundo adiós a sus hábitos, sino de una rehabilitación progresiva con replanteos incluidos.

¿Cómo estás hoy, desapareció aquel luto del que hablás en el disco?

¡Si! El luto ya ha desaparecido. Llevamos ya casi 40 conciertos de la gira y eso cura de todo. Una vez que estás en el escenario, tienes que estar allí, no puedes huir. Y ésa es una terapia estupenda. Dicen que he resucitado, pero no, porque no he estado muerto. Lo que he estado era apartado. Estoy bien, no puedo usar la palabra feliz, es demasiado grande. Recuerdo la anécdota de un poeta francés al que una vez su amigo le dijo que era feliz y él respondió ¿Cómo puede usted caer tan bajo?. El último tiempo he estado viajando todo el tiempo, acabo de volver de Perú, de Cuba y de una gira por las Islas Canarias. Me gusta esa cosa anónima que tienen los hoteles, donde te puedes encontrar a las cuatro de la mañana con la persona más disparatada del mundo. Ahí puede salir una canción. La mayoría de las canciones hermosas son tristes, hablan de lo que no se tiene o se ha perdido.

8 Comments

Una vida menopáusica

joaquin sabina

El andaluz abrió su corazón. Cómo nació y cómo sigue su relación de 8 años con Jimena Coronado, la peruana que, dice, le salvó la vida. La historia de la argentina con la que se casó por interés. Su nueva vida, después de tutearse con la muerte y de salir de años de depresión.�??Tuve otras relaciones largas como ésta con Jimena, aunque no tan exclusivas. Yo era monógamo, pero no fundamentalista�?�, cuenta.

Falta una hora para que Joaquín Sabina salga al escenario del Gran Rex, y en los alrededores del teatro flota la misma excitación que en la previa de un clásico de fútbol. Un patrullero estacionado en la puerta con la baliza encendida, empujones, apretujamientos, bares repletos, imitadores del cantautor que reparten los volantes de sus shows homenaje, vendedores que pregonan infinidad de artículos que siempre son �??de Sabina�?�. Tantos íconos alusivos a su figura despiertan la sospecha de estar ante un templo y de que el ser adorado no existe, por lo menos no en carne y hueso. Hace falta atravesar el hall y recorrer un pasillo laberíntico para llegar al camarín y comprobar que el (ex) crápula andaluz es real, y que conserva una amabilidad a prueba de todo, incluso de la lógica ansiedad prerecital. Un ligero temblor en las manos delata que, efectivamente, Sabina está un poco ansioso. Pero mantendrá una sonrisa casi permanente, que muchas veces se transformará en carcajada (valga una aclaración: la mayoría de las respuestas deben leerse con la aclaración �??risas�?� antes, durante o después). Flaquísimo, elegantemente vestido de negro, con la cara hinchada y los ojos cansados, algo tristes, los únicos rastros visibles de lo que vivió desde el 2001, cuando sufrió un infarto cerebral leve y, luego, una depresión que duró casi cuatro años. Con el mismo encanto que perfuma todas sus respuestas �??dan ganas de pasarse horas escuchando esa voz cada vez más aguardentosa- cuenta que un día se despertó con el brazo y la pierna derechos paralizados y, parissiene en una mano y trago en la otra, asegura que ahora fuma menos y que al �??whiskicito�?� lo diluye con mucha agua. Y resume la situación: �??Ya no me paso las noches en la calle, en los bares, sin dormir�?�.

7 Comments

Sabina: El oficio de vivir

joaquin sabina

joaquin sabina Después de haber pasado etapas de depresión tan profunda, ¿cómo vivís este renacer a manera de Ave Fénix?

“Primero se vive con miedo, da muchas vueltas la cabeza hasta atreverse a subir al escenario nuevamente, sobre todo cuando uno ha hecho las suficientes giras como para saber que es un estado muy vertiginoso. Pero luego, después de diez o doce conciertos (ahora llevamos casi 40), se empieza a reconocer el escenario como tu casa, los músculos se relajan y le agradece uno a los dioses paganos que le hayan dado otra vez la oportunidad”.

joaquin sabina Según dicen suele haber un momento de crisis antes de salir al escenario que se diluye una vez que comienza la función.

“Pero esta vez fue más duro porque estuve casi cuatro años sin subirme a un escenario y ni siquiera estaba seguro de poder aguantar la presión”.

joaquin sabina Después de esta etapa tan particular, ¿cuál es tu mirada sobre toda tu obra?

“Yo creo que no es aconsejable pasarse la vida oyendo los discos propios porque siempre encuentra que son una cagada. Lo mejor para la salud y la gimnasia mental es un cierto desapego, considerando las canciones como si las hubiera hecho una caricatura que no eres exactamente tú”.

joaquin sabina En “Pie de guerra” hablás de luchas y enfrentamientos entre opuestos y entre los que no parecen tan opuestos. En tu obra el espectador advierte una pelea interior entre el instinto de vida y el instinto de muerte, entre el placer de vivir y la atracción de la muerte.

“Creo que soy bastante pesimista con la cabeza, es decir no creo prácticamente en nada y sin embargo tengo un corazón optimista que me hace levantar por las mañanas y no parar de hacer cosas. Entre esa bipolaridad me he movido toda la vida”.

17 Comments

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar