Pulsa "Enter" para saltar al contenido

“No hace falta hacer el ridículo para estar en la música, no hace falta hacer canciones despacito”

joaquin sabina, sabina

Las palabras de Joaquín Sabina

Agota entradas, lidera listas de venta y le hacen tema de tesis doctorales. ¿Qué le pone y qué le impone más?
A mí lo que me hace mucha gracia es que con 68 años cumplidos, sin sonar en la radio, ni estar en las redes sociales, sin internet, sin photocall y sin todo eso, la gente un día está en su casa y decide comprar mi disco. Me parece un milagro. Y me gusta porque eso puede ayudar a los jóvenes a darse cuenta de que no hace falta hacer el ridículo para estar en la música, no hace falta hacer canciones despacito.

A muchos sus canciones nos producen nostalgia. ¿A usted qué le provoca escucharlas?
Yo no las escucho nunca, en mi casa rara vez pongo música, prefiero leer. A mí lo que me produce placer es llegar a México y escuchar a un mariachi cantando ‘Y nos dieron las diez’ sin saber que la canción es mía. Me gusta cuando las canciones se independizan de su autor y uno las puede disfrutar desde fuera.

Y eso a usted le ha pasado con muchas de sus canciones.
No con muchas, pero sí con unas cuantas. Pero fíjese que lo que me llama más la atención es que cuando canto las nuevas en los conciertos, como las cosas van tan rápido ahora, resulta que la gente se las sabe todas.

¿Y qué sensación le provoca cuando le dicen que sus letras son machistas?
Me provoca un enorme desprecio hacia lo políticamente correcto y a este tipo de análisis. Por ese mismo criterio se cargaría uno el 90% de la canción popular. Yo no pienso morderme la lengua, pienso seguir haciendo bromas. Bien saben los dioses paganos que no soy ni racista ni machista ni homófobo. Las canciones deben ser libres.

Hay quien dice que es peor la dictadura de lo políticamente correcto que la censura franquista. ¿Usted qué dice?
Que sí. Ya no se pueden hacer chistes de negros o de homosexuales, el humor debería poder traspasar todos los límites. Es una cosa muy aburrida esto de decir siempre los dos géneros: las asturianas y los asturianos, los andaluces y las andaluzas… No estoy dispuesto a pasar por ahí. Fuera la censura.

Dice estar en el otoño. ¿Qué siente cuando mira a sus veranos y primaveras? ¿Es de los de cualquier tiempo pasado fue mejor?
Para nada. Tengo memoria, pero carezco por completo de nostalgia. Y además ahora me están pasando algunas de las mejores cosas de mi vida. Yo tocaba en Londres en la calle y el Metro, era okupa cuando ni si quiera se había inventado la palabra okupa, y el otro día llenamos el Royal Albert Hall, ¿usted sabe lo qué es eso?

Cuando se está en otoño, ¿cómo se mira al invierno?
Digo el otoño por no decir el invierno. 68 años es una edad muy provecta. El corazón no entiende de edades, pero el cuerpo sí. Yo tengo mis trucos para que el cuerpo casi tampoco lo note, y como me siento tan bendecido por haber salido de algo tan serio como un ictus sin secuelas, pues estoy empezando a pensar que no voy a morir nunca.

Empezaba hablando de Gijón. Aquí le ha pasado lo mejor y lo peor.
Una vez di un ‘gatillazo’ tremendo. Y Gijón era el último lugar del mundo donde quería que me pasara. Cuando volví me puse de rodillas y la reacción del público fue increíble. Lo bueno de la relación con Gijon es que no es ahora, es de cuando yo empezaba. Entonces es cuando uno se da cuenta de en qué sitios conecta. Gijón es uno de ellos.

Uno de sus grandes amigos era asturiano: Ángel González. Se van a cumplir diez años de su muerte. ¿Aún le añora?
La gente que vive conmigo sabe que hablo de él y lo recuerdo todos los días de mi vida. Fueron demasiadas noches en este mismo sofá desde el que le hablo bebiéndonoslo todo, fumándonoslo todo, leyéndonoslo todo, cantándonoslo todo, muriéndonos de risa. Ángel cantaba a Juanín de Mieres. Era fantástico. Pasábamos unas noches maravillosas. Primero fue un maestro y luego un amigo, el mejor amigo que he tenido nunca.

¿Qué aprendió de él?
El pedazo de persona que era, el pedazo de corazón que tenía, su exquisita discreción. Era un dandy de la discreción.

¿Le duele que su fundación se haya quedado en nada?
Sí, claro que me duele… Hay un cáncer ahí que se llama cáncer de las viudas de los escritores. En fin, me dicen que me calle. No merece la pena. Lo que tienen que hacer los asturianos es conservar como un tesoro la memoria de Ángel.

Ángel era Premio Príncipe de Asturias, como Dylan, que también es Nobel, y como Cohen… ¿Se imagina un premio así para usted?
Ni lo imagino ni lo sueño ni lo deseo. Aunque de vez en cuando me suceden, los premios son la quincalla de la gloria. Lo que me imagino es seguir subiéndome al escenario, que se me ocurran canciones cada vez que me pongo a escribir, y que cada dos años me contraten en Gijón.

¿Pero siente que los cantautores son más poetas ahora que antes?
Cuando yo empecé a cantar en La Mandrágora lo hice porque las letras de las canciones eran una basura de usar y tirar. Eso está volviendo por un lado, pero también lo que algunos hicimos de tratar de dignificar el idioma ha tenido continuidad con gente que ha seguido por ese camino.

Es de la vieja escuela a la hora de escribir, de folio en blanco.
Sí. Escribo pasándolo muy mal y sudando tinta.

¿Pero ha cambiado su forma de componer? ¿Es más libre o menos que cuando empezó?
Soy menos libre, porque uno sabe que cuando sale al escenario hay diez mil personas que han pagado por las entradas y no quiere fallarles. Además uno ya no está toda la noche en los bares, mis canciones ya no tienen ese aroma y esa peste de calle, es muy difícil que lo vuelvan a tener, así que uno se mete para dentro, empieza a mirar el balcón interior y trata de sacar otras cosas. Y eso cuesta mucho.

Pero con el tiempo ¿no se tira de oficio para componer?
En mi caso no. Soy capaz de escribir tres sonetos en media hora, pero una canción es algo muchísimo más complicado. Las canciones se incrustan en la memoria sentimental, uno se enamora con ellas, recuerdan momentos de la vida… Es un género sagrado dentro de lo popular que es y le tengo un enorme respeto.

Qué es lo más bonito que le han deparado sus canciones a través de sus fans?
Mire, hace poco salí de un concierto en Buenos Aires y venía un coche siguiéndome. De pronto, el tipo me saca un niño recién nacido por la ventanilla y me dice ‘se llama Joaquín’. Siguió detrás y más adelante me saca una niña recién nacida y me dice ‘se llama Sabina’. Disparates como este pasan a menudo.

Dice que con cada disco escribe un testamento. ¿Qué le falta por contar, por cantar, por testamentar?
Me faltan por cantar un montón de cosas. Se han escrito canciones hermosísimas, pero las más hermosas son las que uno sueña con escribir. Yo seguiré intentando escribir esas canciones.

¿Usted cómo ve España?
Buff, pues la veo muy revuelta, a veces en el mejor sentido de agitar instituciones anquilosadas, y a veces en el peor sentido, que tiene que ver con lo demagógico, con el populismo, el sectarismo y todos los ‘ismos’ que odio. Estoy de observador, pero no estoy demasido contento con lo que está pasando. Por no hablar de Trump, de ese gilipollas, de Marine Le Pen… Parece mentira.

¿Tenemos arreglo?
Los españoles no hemos tenido nunca arreglo, lo que no debemos es caer en un desarreglo terrible.

¿Qué me dice de Cataluña?
Yo que soy de izquierdas, y la izquierda ha sido siempre internacionalista, sé que las guerras europeas han sido siempre por nacionalismos. Pienso que están cometiendo un tremendo error, van a partir Cataluña por la mitad.

Ya solo falta hablar de toros.
Yo no voy a defender los toros, porque encuentro que los antitaurinos tienen muchísima razón, pero espero que los toros no se prohíban mientras yo siga vivo para poder seguir disfrutándolos.

Justo en la mitad de la gira de conciertos, una gran entrevista a Joaquín Sabina.

El artículo “No hace falta hacer el ridículo para estar en la música, no hace falta hacer canciones despacito” fue publicado el 14-07-2017, ha sido leído 83.884 veces. Queremos conocer tu opinión, recuerda que los comentarios están sujetos a las normas de participación

3 Comentarios

  1. Crystal
    Crystal 15/07/2017

    Alguien que dice que la Musica es Libre no deberia Criticar las canciones o cantantes. Pense que alguien tan “Grande” como es el no se rebajaria al mismo nivel que otros criticos de la musica. Pero ya vemos que es igual o hasta peor.

  2. Avelardo
    Avelardo 15/07/2017

    Uno se pregunta si a él no le entusiasma la censura, y le agradan los chistes misóginos, de negros, homosexuales y demás porque él es un hombre blanco heterosexual sin empatía. O peor aún, si no le agradan porque consigue la risa fácil así con sus canciones y le FUNCIONA económicamente, a ver si fuera bueno escribiendo canciones menos retrógradas y no se le cae el changarro al personaje este. Yo se lo aplaudiría.

  3. Silvina
    Silvina 15/07/2017

    Para mi, Joaquín es un maestro… Y como tal, cada palabra que lanza, debe remitirme a pensar, a cuestionarme, a ponerla en duda. No coincido con todo lo que dice, pero si agradezco todo lo que me da! Es un grande!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Demuéstranos que eres humano :) (Necesario) Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

www.entradasyconciertos.com es la web dedicada los eventos musicales y deportivos alrededor de todo el mundo. Hazte un regalo y compra tus entradas para los conciertos de tu ciudad. En 2017 y 2018 están de gira de conciertos los Rolling Stones, U2, Ricardo Arjona, Joaquín Sabina, Bruno Mars.. y mucho mucho más :)

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar