joaquin sabina, garcia montero

La locura se desató en Daimiel desde que Joaquín Sabina empezó el concierto y hasta que lo terminó. Las últimas canciones fueron Embustera, Contigo, Noches de boda, Y nos dieron las diez, La del pirata cojo y Pastillas para no soñar, con la que se cerró un espectáculo lleno de magia y arte que presenciaron 3.500 personas. El flaco enamoró a Daimiel, y queremos que la gente que estuvo allí, como siempre, nos cuente cómo se lo pasó.