joaquin sabina

Colombia es un país muy caliente desde el punto de vista de los sentidos y la alegría. Es un país que ha tenido muchos conflictos y sin embargo la gente seguía cantando y bailando, y eso es lo que me gusta de los colombianos. Uno se siente uno un poco huérfano sin la gigantesca sombra protectora de Serrat, pero tiene sus ventajas, por ejemplo no le tengo que dar la mitad de mi salario.

Uno no sabe si las canciones van a tener éxito o no, uno a lo más que llega es a que no le dé vergüenza escucharlas en un taxi. Yo no sé qué es lo que la gente aprecia en ellas, tal vez tengo un público acumulado de años de trabajo, pero tal vez es que aprecian que las canciones están hechas con el corazón y no con la calculadora.

Nosotros buscamos un público cómplice, atento. Un público que no sea demasiado burro, que sea un poquito sofisticado desde el punto de vista de la palabra poética. Y lo estamos encontrando este año, sobre todo en sitios como en Argentina o México.

¿La política en Colombia? El olorcillo de un cierto cambio no viene mal

Joaquín Sabina

Joaquín Sabina, encantado de estar en Colombia.