
Buenafuente y Berto imitando a Sabina
No te pierdas el video de Andreu Buenafuente y Berto Romero imitando a Joaquín Sabina. Hace unos meses el propio Buenafuente entrevistó a nuestro flaco y te lo contamos con todo detalle. El flaco deja grandes recuerdos en todos los sitios que visita…



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Pienso que se puede imitar o parodiar una forma de hablar particular, o un gesto característico de un personaje popular. Pero no se debería parodiar un defecto o lesión corporal (por ejemplo, la manera de andar de alguien que tiene la desgracia de ser cojo), ni tampoco el trabajo del personaje. Y si el personaje es Joaquín Sabina (bendita la tinta de su boli) y la parodia consiste en mofarse de su forma de componer, el número resulta grotesco. Lo que Buenafuente propuso el pasado Jueves al final de su programa (lo que él llamó Juguemos a los Sabinas), es una injustificable falta de respeto al trabajo y al talento del poeta jienense. Además de una falta de respeto a quienes le seguimos y admiramos. Buenafuente vino a menospreciar la forma de escribir de Sabina. Si hacemos caso a la parodia de Buenafuente habremos de concluir que componer como lo hace Sabina es muy fácil, y (por lo mismo) aquéllos que nos declaramos admiradores de su arte debemos ser poco menos que tontos. Por supuesto que, tratándose de uno de los grandes poetas de nuestro tiempo, el intento de Buenafuente y Berto de emular las composiciones de Sabina no pasó de ser una payasada burda y analfabeta.
José Carlos, nada más lejos de la realidad, Buenafuente es un gran admirador de Sabina, además de buen amigo. No pretendía mofarse de él, sino muy al contrario hacerle un pequeño homenaje.
En mi opinión sí es cierto que no estuvo muy conseguido (no sé por qué me da que el propio Buenafuente quedó decepcionado con el resultado de su idea), y es que era muy dificil llevar a cabo con éxito lo que se propusieron, pero les quedó bastante simpático, y la verdad es que Andreu le imita bastante bien (bastante mejor que Berto jeje).
De verdad, José Carlos, no se trata de un insulto o una burla. Estoy seguro que el propio Sabina se habrá reído si lo ha visto o se lo han enseñado. Joaquín también siente una gran admiración por Andreu y tienen muy buen rollo entre ellos.
Hola Chaplin. No me cabe duda de que Andreu no pretende insultar a Sabina, ni tampoco de que Sabina tal vez se lo tome como homenaje, pero lo que yo vi, y lo vi yo, fue a un señor con perilla y a otro con gafas de juguete, colocarse un bombín y un pañuelo al cuello (pase), impostar la voz de Sabina (pase) y tras pedir al público una palabra, improvisar una canción de amor a los berberechos pretendiendo que así eran las canciones de Sabina. A mi modo de ver, esto es una falta respeto al talento gigante de Sabina, todo lo simpática que se quiera, pero falta de respeto como una catedral. Sabina puede tomárselo bien, regular, regular tirando a mal o mal del todo.. lo que él vea. No seré yo quien lo defienda pues ya es grandecito y supongo sabrá defenderse solo cuando él estime necesario. Pero como esa parodia me atañe a mí en tanto que admirador de Sabina, es en mi propio nombre en el que planteo mi queja, en el de nadie más. Se mire como se mire, pretender que así compone Sabina es llamarlo embaucador, en el mejor de los casos, y es tratarnos, a sus admiradores, como si fuéramos una especie de “pringados”. Podemos jugar, además de a los Sabinas, a los eufemismos, y llamar a la grotesca payasada de Buenafuente “sentido homenaje al artista”, podemos aceptar barco como animal acuático, pero lo que subyace en el número de Buenafuente es un insulto. Blanco y en botella: leche, que aunque le llamemos “zumo de teta de vaca” seguirá siendo leche. Oye, y que a lo mejor yo soy el primero que se ríe y divierte con el número. Pero que a mí me diviertan y me hagan gracia cierto tipo de insulto, no impide que siga siendo un insulto. Además, hasta el mismo Buenafuente sabe que no estuvo bien, y menos tratándose de un amigo.
Yo estoy con Chaplin.
Juan Carlos, creo que todo es más sencillo que lo que planteas. Es una broma (más o menos acertada), y ya está, no hay que darle más vueltas. Yo, como seguidor de Sabina, no me he sentido ofendido en absoluto, porque no le doy más importancia de la que tiene, es una simple broma y punto. Como ha dicho Chaplin, tanto Andreu como Berto son grandes admiradores de Joaquín (y viceversa), y lo hicieron con todo el cariño del mundo. Incluso en el caso de Andreu, son amigos personales. A mí mucha gracia no me hizo, pero bueno, lo dicho: es una broma
Por cierto, discrepo en lo del “inexistente talento de Buenafuente como humorista”, y más después de ver cómo presentó la gala de los Goya. Ni siquiera yo (que sabía que haría un gran papel) me imaginaba que fuera tan brillante. Menuda suerte tenemos en este país de tener a alguien como Andreu Buenafuente.
Salud.
Menuda suerte tenemos en este país de tener a alguien como Andreu Buenafuente.
¡Menuda suerte! Vamos, yo es que cada día que amanece me despierto dando gracias a Dios por ser español. Pero no porque así conozco el castellano y he podido leer Cien Años de Soledad en su legua original, no. No porque España sea el país más solidario (cójase el índice que se quiera), no. No porque este país haya alfabetizado a medio mundo, no. Qué va, minucias: en este país, redoble de tambor, ¡tenemos a Buanafuente! Jaja.
Y por terminar con el tema, y como para gustos los colores, repetir que yo sí me sentí aludido por la parodia de Buenafuente, que respeto que cada cual hable en su propio nombre según le vaya en la feria y baje las escaleras como quiera, y que el insulto viene muchas veces disfrazado de ironía. A ninguno de nosotros, creo, le gustaría ser el protagonista de un chiste. A mí me enseñaron “cuando io era pichiquito” (que dice De Niro en el Padrino) que hacer burla a la gente es una tremenda falta de educación. Y con la buena educación que me quedo.
Saludos, de nuevo. Un placer recibir tu punto de vista, Gorka.
Pd.- Como parece que tienes un gran sentido del humor y toleras muy bien las bromas, estoy seguro que no te habrá molestado en absoluto mi ironía a cuenta de tu elogio de Buenafuente.