sabina, follonero

“Dice Joaquín Sabina que antes de salir a tocar a La Bombonera o a Las Ventas pasa tan mala tarde que incluso vomita. Le llaman miedo escénico, y es lo que se le tiene a los escenarios que te generan respeto. Pues esa mala tarde es la que yo pasé antes de entrevistarle a él. Cuando respetas demasiado a alguien, no sabes muy bien ni qué preguntarle, ni cómo hacerlo. Tienes la sensación de que vas a hacer el ridículo ante uno de tus ídolos. Y es horrible.

Quedamos en su habitación, la 601 del Hotel Faena, en Buenos Aires. Un cinco estrellas para “pobres con pasta como nosotros” como él mismo definió. Allí estaba Jimena, su novia, su secretaria, su todo. Sin su ayuda no habría habido entrevista. Sabina estuvo encantador. Quiso jugar a todo lo que le propusimos. Yo intenté disimular mi miedo escénico, pero eso no impidió que hiciese el ridículo en más de una pregunta.

Da gusto hablar con alguien que no tiene miedo al qué dirán, que dice lo que piensa “sin pensar lo que dice” (verso copiado a don Joaquín), que te cuenta que apoyó a Zapatero sin entusiasmos, que le gustaría hablar bien bien de Hugo Chávez pero que no puede, que se lleva bien con Gallardón, que el nuevo jefe de Televisión Española es su exsuegro, o que ayer se le cayó un diente.

Cuando conoces a tus mitos de cerca corres el riesgo de que te caigan a los pies. No fue el caso. Me quito el bombín

Jordi �?vole
El Follonero

Jordi �?vole, El follonero, comenta en su blog esto que leemos. Los que disfrutamos con él en cada programa que participa nos quitamos el bombín también al conocer que admira tanto a Joaquín Sabina. Ya queda menos para la entrevista, que te contaremos como siempre con todo detalle.