Benjamín Prado: “Algún crítico creo que no ha comprendido el disco”
Entrevista a Benjamín Prado en el Diario Vasco
No te pierdas la entrevista realizada a Benjamín Prado que como siempre, responde con mucho arte a las preguntas.
30 años con Sabina, sólido matrimonio, ¿quién aguanta a quién?
Sí, es como todos los matrimonios: mucho amor y casi nada de sexo. Entre Sabina y yo, más que aguantarnos, lo que hacemos es sujetarnos uno a otro, algo que sólo hacen los buenos amigos. El éxito y la euforia tienen muchos compañeros de barra y farra, los malos momentos sólo tienen alrededor a los amigos de verdad.
La propuesta de escribir juntos salió de Joaquín.
Todo ha ocurrido porque Joaquín me vio por primera vez en mi vida un poquitín tocado de ala y, aunque no lo reconocerá jamás, quiso ayudarme a salir de la nube negra. Y me pidió que nos fuéramos juntos a Praga a escribir el disco.
Pero el del tobogán anímico y los ‘perros negros’ suele ser él.
Es verdad, pero fue al revés. Me dijo: «Soy demasiado feliz para escribir las canciones que me gustan: de desdichas, desamor, cualquier cosa que empiece por ‘des’. Te acabas de separar y estás deseando escribir ‘Like a rolling stone’. ¿Qué mejor para una ex que una dylaniana canción de odio?» . Con esa intención empezó el disco, pero a los 10 minutos era mentira: dentro de una canción no cabe una persona real sino un personaje. Y estas fueron escritas a cuatro manos y Joaquín no había tocado a aquella chica; aunque quizás me equivoque. Una buena canción cuenta no lo que le pasa a un personaje sino un estado de ánimo más general que hace que los demás la sientan suya.
Se lee en el libro que su autor ha hecho esta vez un buen negocio.
Claro, todo un negocio: me libré de la chica, me quedé con sus canciones, tengo ahora una chica mucho mejor y un disco y un libro que son el mejor trabajo del mundo: me siento en casa ante la tele mientras Joaquín sale por los escenarios a ganar dinero para mi. Antes era su amigo y ahora soy su chulo.
Había ya antes algunas canciones conjuntas.
Sí, ‘Cuando aprieta el frío’, ‘Esta noche contigo’ y ‘Números rojos’. Pero era muy distinto, no significaba encerrarse siete meses peleándose cada coma, adjetivo, rima o verso. Por eso me pidió que escribiera el libro: que la gente entrara al taller de las canciones, a sus tuberías. Escribir una canción es una tarea ardua. Y lo mejor es que tras tanta pelea hayamos salido más amigos. Significa mucha complicidad y que nos respetamos. No lo podríamos hacer con nadie más.
¿También mucho oficio?
No son versos de oficio. Si nos sentamos a hacer una canción rápida nos saldría enseguida. Pero no tendría la verdad que tienen estas. Habilidad y oficio se suponen, pero sin mentiras, ha sido una buena pelea.
¿Por qué ‘Vinagre y rosas’?
El vinagre para las ex chicas y las rosas para la gente que escuche el disco o lea el libro.
¿Y ‘Romper una canción’?
Romperlas hasta que estén enteras. Tachaduras, encerrar en ‘corralitos’ palabras que no nos gustaban, discusiones… «Vine a Praga a romper esta canción por motivos que no voy a explicarte».
Sabina confiesa su ‘felicidad doméstica’ y usa la mina del dolor ajeno. ¿Ejercicio de impostura?
El que escribe siempre es un personaje. Hay que disfrazarse de escritor de canciones, creérselo y que los demás confíen en ello. Es una impostura como todas las demás: Dante no bajó al infierno para escribir sobre él.
La respuesta popular está siendo alta: superventas, entradas agotadas… Pero hay críticas ácidas..
La de algún crítico que yo creo no ha comprendido el disco. Es el mejor que Joaquín haya hecho, con ‘19 días y 500 noches’. Y hay un nivel de exigencia que no se encuentra fácilmente.
¿Existió el robo de originales en Rota o es otro truco literario?
Todo lo del libro es verdad. Cuando uno va de tugurios, sin límites, esas cosas pasan. Imagínate si contara lo que no he podido contar…















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30 años con Sabina, sólido matrimonio, ¿quién aguanta a quién?
Estamos regalando tres entradas para el concierto de Joaquín Sabina en Santander. 

Que validez pueden tener unos comentarios de “personas” (críticos) que jamás dieron una alegria a nadie, mas que a sus editores. Joaquin nos alegra la vida, nos la convierte en algo más llevadero y sin duda eso tien mucho más valor que los comentarios de pobres diablos que no pudieron triunfar por su cuenta y lo unico que les queda es atacar el trabajo de los genios. Y el disco es de lo mejor que hizo, realmente solo las personas que ESCUCHAMOS de verdad a Joaquinito lo disfrutamos como siempre.
Devoré el libro de Benja en tiempo record. No quiero ni imaginar si hubiera podido contar lo que no pudo contar…jeje
VAYA PAR DE GENIOS.
Increíble cómo le alegran a uno la vida, oyes.
Reconozco que no conocía demasiado de la obra del Benja, pero jod*r, creo que me he vuelto a enamorar. No llegará al nivel de nuestro Sabina (al menos para mí), pero madre mía la de joyas que escribe este tío. Y encima putoamo. si es que lo tiene todo el tío. Hacía tiempo que no me divertía tanto un libro. Y es que VAYA PAR, señores..jeje
Por cierto, esto sería un “Dos pájarracos de un tiro” dos, ¿No? jj
Por cierto, sobre la calidad del disco y los críticos.
¿En qué mundo viven? En serio, porque un disco (por no decir Discazo) que tiene dentro “Cristales de Bohemia”, “Viudita de Cliquot”, “Agua pasada”, “Virgen de la Amargura”, “Embustera”, “Nombres impropios” o “Tiramisú de Limón”, entre otras pequeñas joyitas (con auténticas conquistas) ¿Se puede rechazar tal y como está el panorama? Ni aunque fuera el mejor año musical de los últimos 30, francamente. Vale que las opiniones son como los culos y todo ese rollo pero, dejémonos de tonterías, que me digan esos críticos TRES discos de mayor calidad en el estado español en el último lustro. A ver con qué saltan. Y que me digan UNO SOLO con mejores letras. Este disco es una auténtica lección, y sus textos a la altura de cualquier antología literaria/poética. Vale que pueda excitar más el Sabina de los 80’s y 90’s en algunos casos. Es muy comprensible, y de hecho a mí mismo tampoco me parece el mejor disco del flaco junto a “19 Y 500″, ni el que más me gusta o divierte. Pero es otro Sabina, señores, aceptenlo, más maduro, literario, de mayor profundidad y exigencia artística. Y puede gustarles más, o menos. Y tal vez esperasen otra cosa (que también con 60 no lo veo yo escribiendo Peor para el Sol, Hotel dulce hotel, Incompatibilidad de caracteres o Mi vecino de arriba, pero bueno), pero lo que no pueden hacer, EN NINGÚN CASO, es negar la grandeza de la lírica de estas canciones, por favor…Un poco de cordura. Por lo cual me cuesta comprender las verdaderas intenciones de esas críticas ácidas. Que deben tenerlas y sospecho son bastante oscuras o infantiles en según qué casos. En fín, así está el patio. Aunque tampoco creo que haya que darla mayor importancia. En general hay bastante consenso en la excelencia del disco. Muchas más Rosas que Vinagre, sin duda.
Salud
El disco es bueno y todos lo reconocemos. Ahora bien, quizá sea el mejor disco de Benajmín Prado, pero no es el mejor de Sabina ni de lejos. En mi opinión es el cuarto peor disco de Sabina, después de Alivio de luto, Dímelo en la calle e Inventario. Eso no quiere decir que sea malo. Pero hace años que Sabina se puso a sí mismo el listón demasiado alto, y hay algunos discos que no hay dios que los supere, ni siquiera él.
totalmente de acuerdo con Chaplin..
Es cierto.. ya sabina dejo los mejores discos, son insuperables. Yo me quedaré con esa época de Fisica y quimica que fue un punto determinante en mi vida.
En las noches oscuras
Cuando vienen los astros
A beber en la luna
Y duermen los ramajes
De las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
De pasión y de música.
Loco reloj que canta
Muertas horas antiguas.
Yo pronuncio tu nombre,
En esta noche oscura,
Y tu nombre me suena
Más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
Y más doliente que la mansa lluvia.
¿Te querré como entonces
Alguna vez? ¿Qué culpa
Tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma
¿Qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡¡Si mis dedos pudieran
Deshojar a la luna!!
FEDERICO GARCIA LORCA.
Estoy de acuerdo en que ha habido muchas críticas inadmisibles o en cualquier caso sin demasiado fundamente o claridad para desentrañar las letras y la música del disco. Sin embargo ha habido una con la que estoy totalmente de acuerdo, que es la de Diego A. Manrique, máxima autoridad del periodismo musical en España:
enlace
Aunque el disco tiene tres o cuatro temazos, no puedo estar más de acuerdo con el maestro Manrique; han pasado diez años desde su obra maestra 19 días y 500 noches y Joaquin “no se ha atrevido a volver a encerrarse con Alejo Stivel o cualquier otro productor exigente”. Yo también he gozado leyendo el libro, no obstante tengo la impresión de que las canciones no tienen magia, las letras son muy buena literatura, pero me salpican oficio de poeta y escritor. Ninguna cuenta ninguna historia, aunque sea de desamor, que emocione, la autoexigencia expuesta por los dos es muy alta en cada palabra y cada rima, pero parece que cualquiera podría haberlo escrito, no hay magia de Sabina, no hay rock and roll en las letras. Por otra parte la música me pareció bastante pobre en casi todos los temas, salvando “Cristales de Bohemia” y “Parte Metereológico”. Incluso los “Perecitas” no se mojan y componen un par de rock and rolles bastante estandar. Es más, vuelvo a citar al libro, donde Pancho y De Diego se quejan en Rota del afán de Joaquin por recomponer las letras y no centrarse en la música. Finalmente menciono un detalle del artículo de El País que me desalienta: ninguna canción está firmada por Joaquin de pies a cabeza. Ya no hay “De purísima y oro”, “Princesa” o “Barbi Superstar”, canciones que son pura magia, las historias, la guitarra, la melodía vocal, la chulería que exigía Sabina antes de comenzar al escribir las canciones de Vinagre y Rosas ¿dónde está?. Pues eso, hecho en falta que Sabina firme letra y música, juego set y partido. Esa seducción en las letras y la música parece extinta, en mi opinión por culpa de dos cosas: el ambiente musical de Joaquin se ha ido encareciendo, la vida al límite de la navaja, la vida de Rock and roll Star y las ganas de tocar el cielo con una letra de la que era capaz de escribir hasta 30 folios de manuscrito el solo (“Como te digo una co de digo la o”) ha ido apagándose. Y la segunda es, efectivamente, lo fácil que es acomodarse y tirar de oficio en cualquier profesión cuando eres el mejor en lo tuyo y además ya lo has demostrado.
Me gustaría que alguien me rebatiese, del mismo modo que yo he expuesto mis ideas sobre el disco. Por cierto, me encanta “Parte Meterelógico”
Gracias y aupa el genio de Úbeda.
el mejor sabina musical ya llego al cielo con 19 dias y 500 noches no se puede subir mas alto, apartir de ahi todo esta por debajo nos guste o no, hasta aqui es el resultado de una estraordinaria esperiencia vital.Pero cuando la vida te dice que va en serio mediante la enfermedad el dolor y el deteriodo inevitable la vida se vive como se siente y no es ajena a ese dolor.Sabina ya es un sabio y que goza interiormente mas que nunca, pero esa consciencia que te da el dolor no es la incosciencia con que a vivido y escrito el Sabina de antes, el sabina que alargo esta incosciencia mas que nadie por eso su obra es genial y excelsa.
Amigo Sabina ,decía un premo Novel ruso de nombre X que el que sabe de dolor lo sabe todo . y cuando uno ha entendido y sabe mucho como tu,se convierte en un gran gozador de la vida ,mientras esta nos de una oportunidad con la salud. SALUD para ti por muchos años. y para cuatro mas aunque algunos de estos cuatro ya estén muertos.