joaquin sabina

“Llevaba mucho tiempo sin sacarme de las entrañas canciones nuevas y es verdad que me han costado mucho, porque yo no sé hacer canciones porque tenga que hacer un disco. Es al revés, yo hago el disco cuando tengo las canciones como ahora y eso me hace muy feliz.

¿Tiramisú de limón? Como todas las cosas buenas de la vida se dio por casualidad, estábamos grabando y entró Joan Manuel que había ido a una casa de al lado a no sé qué y lo metí de inmediato a hacer coros, luego entró Guti, el que debiera ser enemigo mío, porque soy del Atlético, y también lo metí, pero esas cosas pasan por casualidad y así son las más hermosas.

He cambiado de vida en defensa propia, tampoco estoy tan lejos como cree alguna gente de la antigua bohemia, en mi casa también hay un bar al que vienen mis amigos, lo que ya no hay es estar a las nueve de la mañana todos los días tirado en los afterhours.

La pasión es un incendio que quema. Uno no siempre escribe lo que quiere, las canciones a veces lo eligen a uno, hay un montón de temas e historias, de cenizas de la memoria que me gustaría fueran canción pero depende de ellas. No me levanto y me siento a trabajar en una canción, sólo lo hago cuando ellas quieren. A veces hay que hacer alguna trampa para que tu mujer no te ponga las maletas en la puerta.

¿México? La buena gente mexicana que oye mis discos y va a mis conciertos no sabe cuánto le deben mis canciones y mi vida a mi México lindo y querido. Es una deuda cada vez mayor, pues desde mi quinto disco nunca ha dejado de aparecer.

Tengo en mi casa un reproductor de música y de vez en cuando escucho a José Alfredo Jiménez, y entonces me dan ganas de quemar todas mis canciones. Lo que hizo con sus temas me emociona muchísimo, aunque descubrí tarde su nombre, sus canciones las oía desde que tenía menos de 20 años, pero no sabía que eran de él, cuando me enteré me volví loco por él”

Joaquín Sabina

Sobresaliente entrevista a Joaquín Sabina en el rotativo mexicano Excélsior.