
En horas de oficina

I]
El síndrome de la página en blanco
me apuñaló a traición esta mañana,
miércoles, amarrado al duro banco
de otras catorce rimas por semana.
Las tetas de Violante por delante,
Gallego y Rey, ¡bingo!, por detrás,
en medio los quevedos de un cantante
y, en la última, el verbo de Millás.
Tres años ya de urgente hebdomadario
inseparable del pincel de Otero
que saca del bombín un diccionario.
Firmando romanceros marbellíes,
devolviéndole el brindis a un torero,
poniéndole los puntos a las íes.
II]
Me basta con que un verso cada ciento
volando desemboque en alma ajena,
me sobra con saber que esta faena
me sirve de condena y de alimento.
Consuela imaginar que el sacramento
de la flor de la tinta que envenena
me redime, me excita, me encadena,
cual noche de verbena en el convento.
Y, así, burla burlando, van pasando
los infiernos, los jueves, las tormentas,
las musas no conocen la rutina.
A ras del suelo pero levitando,
cantándole al espejo las cuarenta,
como un poeta en horas de oficina.
Poema: En horas de oficina
Año: 2007, Interviú
Letra: Joaquín Sabina




Publicado el 13-09-2007 |
Archivado en 




Ya sé que soy el mejor, y sobre lo de conocerme, cuando tu quieras linda.
Comparto tu “síndrome de página en blanco” es una deliciosa tortura, que endulza y amarga el momento del poeta.
Y después se recuerda y no se cree.
Dejo saludos
Olvidé dejar el rastro solo para curiosos.
Por favor si alguien sabe donde puedo conseguir un par de entradas para el concierto del 20 en Madrid no dude en decirmelo….iría directa al hotel pero me gustan los pre mas que los pos.
Muchas Gracias.
aunque debe ser una obligacion escribir lo pactado mediante contrato, y figense estando de gira, no deja de hacerlo y con mucho gusto, segun sabina y es que a, el ni le cuesta trabajo hacerlo, es decir escribir porque todo lo que sale de su cabeza merece ser escrito para deleite de los lectores.
viva el heavy metal!!!!!!!!!