joaquin sabinaJoaquín Sabina arrasó anoche en el Palacio de Deportes de Granada a pesar de que, según anunció el día anterior, una subida de tensión le obligara a posponer 24 horas el concierto.

El susto no detuvo al artista que, tras recuperarse, se subió al escenario para deleitar a un público incondicional con dos horas y media de buena música. El artista jienense entremezcló canciones de su disco Alivio de luto con algunas de sus letras más conocidas, en las que no faltó la humanidad, la ironía, la poesía y el sentimiento al que el artista “con mayúsculas” tiene acostumbrados a sus fieles oyentes.

El flaco de Úbeda, como también se le conoce, comenzó su actuación pidiendo perdón por no haber podido actuar ayer y agradeció a todo el público su asistencia. Aunque asistió menos gente de la prevista el día anterior por ser domingo, el cantautor contó con un gran número de seguidores que se volcaron con él, coreando al unísono las letras de sus canciones

Sabina estuvo arropado por su amigo Miguel Ríos, quien a petición del público subió al escenario a cantar con él “El blues de la soledad”, momento en el que todo el Palacio de Deportes se levantó y vibro de la emoción al ver a dos de los grandes de la música española, cantando en un mismo escenario.

El artista finalizó su actuación con la canción “Y nos dieron las diez”, uno de sus temas más celebres, himno con el que Sabina suele cerrar sus conciertos.